Fuente https://www.media.inaf.it/

 

Ya concluida la fase de estudio, la misión de Esa “Comet Interceptor”, en la que participa de forma significativa Italia, avanza hacia su construcción. La misión, cuyo lanzamiento está previsto para 2029, busca un cometa primordial que explorar: una azaña en la que también participan el Telescopio Nacional Galileo, la Estación de Observación de Asiago y el Observatorio Rubin de Chile.

Cuando se habla de cometas primordiales, se hace referencia a cometas que realizan su primer paso cercano por el Sistema Solar interior, manteniendo así prácticamente intacto el material original a partir del cual se formó el Sol y su corte de planetas. Sin embargo los cometas primordiales se abalanzan sobre nuestra vecindad cósmica con unos pocos años de antelación como máximo, insuficientes para desarrollar una misión espacial específica desde cero.

La solución es el “Comet Interceptor”, una misión de Esa en colaboración con la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (Jaxa), con destino el punto lagrangiano L2, a un millón y medio de kilómetros de la Tierra, en dirección contraria al Sol. Una vez allí, el “Comet Interceptor” permanecerá en una órbita temporal a la espera de avistar un cometa primordial interesante.

 

“Tras haber pasado los últimos años ideando y desarrollando el concepto de Comet Interceptor, ahora estamos preparados para llevar la misión a la siguiente fase, seleccionando la empresa líder e iniciando la fase de implementación”, comenta Nicola Rando, director del proyecto Comet Interceptor en Esa.

La contribución de Italia a la misión incluye a la Agencia Espacial Italiana, el Inaf, el CNR y varias universidades, que participan en la empresa contribuyendo al desarrollo de dos instrumentos que forman parte del payload, un conjunto de instrumentos dedicados a la caracterización del polvo en el entorno del cometa objetivo; y el Entire Visible Sky (EnVisS), un generador de imágenes multiespectral y polarimétrico que adquirirá imágenes del polvo en la cubierta del cometa, realizando una reconstrucción en 3D.

Entre los preparativos, no podía faltar una intensa campaña de observaciones en busca del cometa que explorará la misión, en la que participan astrónomos y astrónomas italianos.
Desde la primavera de 2022 está en marcha un programa de observación en el que participan dos importantes infraestructuras del Inaf, el Telescopio Nacional Galileo en La Palma (Canarias) y el telescopio Copérnico en la estación de observación de Cima Ekar en Asiago.

El Observatorio Rubin, actualmente en construcción en los Andes, también será clave en la búsqueda del objetivo del Cometa Interceptor, gracias al Legacy Survey of Space and Time (Lsst), proyecto de exploración masiva del cielo en el hemisferio sur que mantendrá ocupado al observatorio durante los primeros diez años.