Durante la Asamblea General del Bureau International des Expositions, se presentaron las candidaturas para hospedar la Exposición 2030. Junto con Busan, Odessa, Riyadh y Moscú aparece la postulación de Roma con un proyectó que, gracias a la doble faceta historia / innovación, quiere poner al centro del debate la inclusividad, la interconexión y la sostenibilidad del entorno metropolitano.

 

“Soy abierta, inclusiva, dinámica y sostenible. Me he reinventado a lo largo de los siglos. Mi nombre es Roma y estoy lista para nacer de nuevo “.

 

Estas son las palabras que cierran el video de presentación de la candidatura de Roma a Expo 2030 y que representan el espíritu del proyecto  con el cual la Ciudad Eterna competirá para hospedar el evento expositivo más importante del planeta, algo que ya se había adjudicado en 1942 y que terminó cancelándose por de la Segunda Guerra Mundial.

 

 

Una candidatura que se presenta con el lema “Evolución eterna”:  concepto que hace referencia al pasado y a la Historia que Roma representa y aún conserva y protege, y en paralelo a su capacidad de reinventarse y renovarse a través de los siglos mirando al futuro.

 

En los discursos del Ministro de Asuntos Exteriores, Luigi Di Maio, del Alcalde de Roma, Roberto Gualtieri, y del Presidente del Comité de Candidatura, el embajador Massolo, se subrayaron tanto la coherencia del compromiso italiano en el Bureau International des Expositions, que lleva a la presentación de una nueva candidatura para una Exposición 15 años después de la exitosa experiencia de Milán, así como la peculiaridad del tema elegido (“People and territories: urban regeneration, inclusion and innovation”), que tiene la ambición de presentar las respuestas globales más eficaces ante los retos del desarrollo urbano sostenible.

 

 

Como se indica en el sitio web oficial recién lanzado www.romeexpo2030.com, Roma 2030 es por tanto “una oportunidad única para poner al hombre y su capacidad para reinventar su hábitat , la ciudad, en el centro de atención, equilibrando el desarrollo y la sostenibilidad medioambiental”.

 

Esto a la luz de que, en 2050, las metrópolis albergarán a dos tercios de la población mundial y la relación entre territorio y personas será uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo.

 

 

En esta dirección, se lee en la web, que “Roma quiere ser el centro de este nuevo modelo de ciudad: inclusiva, interconectada, sostenible y compartida”.

 

Y es en esta perspectiva proyectada a los grandes desafíos del futuro que se deben enmarcar las palabras del Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación Internacional, Luigi Di Maio:Nuestras ciudades son expresión de la actividad humana; crecen y se desarrollan en torno a las necesidades y aspiraciones de los habitantes; se transforman gracias a las ideas y la creatividad de sus ciudadanos. Este es el tema de la Expo Roma 2030. Una ciudad inclusiva y policéntrica, que ofrece las mismas oportunidades y servicios a todos sus habitantes, desde el punto de vista infraestructural y cultural, social y de desarrollo humano. Una ciudad que tiene como objetivo alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible n. 11 de la Agenda de la ONU 2030: “Hacer que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, duraderos y sostenibles”.