El 1° de febrero de 1945 las mujeres italianas conquistan el derecho a votar. Una fecha histórica que marcará el nacimiento de la República Italiana y delineará el futuro camino del País, desde las ruinas del fascismo hasta la actual tradición democrática.

 

En 1922 Benito Mussolini había definido “inútil” una posible concesión del derecho de voto a las mujeres italianas.

 

En 1924 lo había reconocido parcialmente sólo en el campo de las administraciones locales: un acto profundamente demagógico, ya que cualquier elección local fue abolida con la Reforma Podestarile.

 

Luego la guerra, la caída del régimen y, a partir de 1945, una nueva Italia por reconstruir en la que las mujeres italianas, ya protagonistas durante la Resistencia, quieren hacerse oír.

 

Y así, el 1 de febrero de 1945, con Italia aún no completamente liberada, el Consejo de los Ministros amplía con un Decreto Legislativo el derecho de voto a las mujeres mayores de 21 años.

 

A partir de ese momento en Italia se votará por sufragio universal.

 

 

Tres años antes de que se introdujera el derecho al voto de las mujeres en el derecho internacional con la adopción por las Naciones Unidas de la Declaración Universal de Derechos Humanos.

 

Sin embargo las mujeres son un electorado pasivo hasta que, poco más de un año después, finalmente se determine su elegibilidad para las mayores de 25 años.

 

El 2 de junio de 1946 las italianas e italianos son llamados a las urnas para expresar su preferencia en el referéndum institucional entre Monarquía o República y por la elección de una Asamblea Constituyente: es la ocasión para las mujeres italianas de reclamar enérgicamente sus iguales derechos y deberes como ciudadanas.

 

El 2 de junio de 1946 vota el 89% de las mujeres italianas habilitadas para sufragar, exactamente como el electorado masculino; sin embargo en la Asamblea Constituyente serán elegidas apenas 21, de un total de 556 diputados.

 

 

Aun así es un resultado histórico. 21 mujeres, entre ellas algunos de los nombres más importantes de la historia política y social italiana posterior a la Segunda Guerra Mundial. 21 “madres constituyentes” que abren con su trabajo a la posibilidad de las reformas de las siguientes décadas.

 

Por esta razón el 1 de febrero es una fecha tan importante en la historia de Italia: porque marca el primer y fundamental paso en el largo camino hacia la paridad, estableciendo que la voz de las mujeres italianas será escuchada por igual en las decisiones sobre el futuro del País. Comenzando por la elección histórica de la forma estatal a adoptar y, posteriormente , con la redacción de la Carta Constitucional que establecería las reglas de la vida democrática italiana a partir de entonces.