Después de la victoria sobre Turquía nos preguntamos si Italia sería capaz de confirmar su buen momento técnico y emotivo en el partido contra Suiza.

 

El 3-0 de ayer nos contestó que sí: la “Azzurra” está bien y quiere tener un papel importante en esta Eurocopa.

 

En el Estadio “Olimpico” de Roma, nuevamente frente a un público entusiasta tanto por los señales de vuelta a la normalidad post pandemia así como por la prestación de la selección, el equipo de Roberto Mancini volvió a expresar un juego sólido, intenso, dinámico y entretenido.

 

Siempre en control del match, el primer tanto llega a la mitad del primer tiempo gracias a una excelente combinación Locatelli-Berardi-Locatelli. El joven volante de Sassuolo es el verdadero protagonista de la noche: tras el goal corre, recupera, construye y termina firmando un doblete con un remate zurdo desde fuera del área.

 

 

Cierra el marcador Ciro Immobile, quizás un poco impreciso durante los 90’ pero siempre participe de la maniobra “azzurra”.

Con la victoria contra Suiza, Italia es el primer equipo clasificado a los octavos de final, aunque falta por definir en qué posición del grupo (bastará un empate contra Gales este domingo para alcanzar el primer lugar). 

 

Después de dos excelentes partidos se puede empezar a hablar con cierto optimismo sobre el camino que espera a la selección italiana. 

 

El primer pequeño paso se dio con seguridad y categoria; ahora empieza la parte verdaderamente compleja de la competición: Italia tendrá que ser capaz de demostrar que pese a su juventud tiene el nivel para pelear hasta el final.