Fuente: ANSA Latina

El enviado especial del gobierno italiano para los derechos humanos de las personas LGBTIQ+, Fabrizio Petri, valoró los avances en Chile en favor de la diversidad sexual al contar con una legislación interna “muy avanzada” y “una política regulatoria importante en materia de derechos humanos”.

Tras una visita de cuatro días al país, el alto representante se reunió con las máximas autoridades de la Cancillería, del Ministerio de Educación y de Deportes, como también activistas de la sociedad civil, entre ellos el Movimiento para la Integración y Liberación Homosexual (Movilh), Fundación Iguales, Todo Mejora, del Parlamento y el vicepresidente de la disuelta Convención Constitucional, el médico Gaspar Domínguez. En diálogo con ANSA, Fabrizio Petri dijo haber encontrado en Chile “una acogida extraordinaria, una voluntad de progreso impresionante” y destacó que las reuniones fueron “muy fructíferas” tanto con la ministra de Relaciones Exteriores, Antonia Urrejola, como la subsecretaria Ximena Fuentes, “con toda la administración”.

Expuso que “es fundamental crear alianzas a nivel internacional para intentar influenciar y hacer progresar los derechos de las personas LGBTIQ+“.

 


En cada continente, añadió, está intentando buscar alianzas con países que tienen los mismos valores. Apuntó que en el caso de Chile era muy importante venir ahora, cuando el gobierno recién está comenzando, crear los contactos “porque éste es un gobierno que cree mucho en los derechos humanos y es importante el diálogo e intercambio de ideas”.

Describió que “es clave el diálogo entre el norte global y el sur global, pues se trata de derechos humanos universales, aunque hay distintas percepciones entre el Norte y el Sur, entonces hay que tratar de unir y armonizar”.

Dice que más allá de la impronta del gobierno de Gabriel Boric, le conmovió “el compromiso personal que existe en muchos líderes”. Agregó que también constató el alto nivel de eficacia de las organizaciones de la sociedad civil que se mostraron interesadas en reforzar los lazos con las de Italia.

Consultado si no temía que hubiera un retroceso en los avances que ha tenido la diversidad sexual en el mundo por las olas conservadoras que suelen arremeter con fuerza en el mundo, Petri dijo que “siempre es posible”.

“Por eso, explicó, es fundamental crear unidad entre los países con la sociedad civil porque los desafíos son enormes, y siempre están el riesgo de retrocesos. Pero Chile muestra que si se quiere se puede avanzar”.
Contó que en el mundo, sólo cuatro países -Italia, Reino Unido, Estados Unidos y Argentina- cuentan con enviado especial para los derechos humanos de las personas LGBTIQ+, y la idea es que cada vez hayan más gobierno con representantes pues es importante “tener mayor visibilidad”.

 


La semana pasada estuvo en Nueva York, donde se inició el movimiento por los derechos de la comunidad homosexual en 1969 y donde hace una semana marcharon dos millones y medio de personas en la jornada por el Pride. Opinó que la diversidad sexual está viviendo “una fase positiva y debemos estar consciente de ello”, aunque no desconoció que aún hoy “hay 70 países que criminalizan la homosexualidad, de los cuales 11 consideran la pena de muerte, y cinco la aplican. Es muy triste y se requiere un trabajo internacional, multilateral de Naciones Unidas, de alianzas”.

“Queremos la descriminalización de la homosexualidad, ese es el corazón de mi mandato”, ratificó y afirmó que se está haciendo un gran trabajo con el Comité Mundial contra la Pena de Muerte, cuya sede está en Madrid. Mencionó que hace solo cuatro días Antigua y Barbados descriminalizó la homosexualidad. En septiembre, volverá a Latinoamérica para la conferencia bienal de la “Equal Rights Coalition” que se efectuará en Buenos Aires.

Petri subrayó también que el jueves, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas renovó en Ginebra el mandato del experto independiente para la orientación sexual y de género (el jurista costarricense Víctor Madrigal-Borloz).

 


 

Fonte: ANSA

L’inviato speciale del ministero degli Esteri italiano per i diritti umani delle persone Lgbtqi+, Fabrizio Petri, ha apprezzato i progressi realizzati in Cile a favore della diversità sessuale con l’introduzione di una legislazione interna “molto avanzata” e di “un’importante politica di regolamentazione nel campo dei diritti umani”.    Dopo una visita di quattro giorni nel Paese, Petri ha incontrato le massime autorità dei ministeri degli Esteri, dell’Istruzione e dello Sport, nonché attivisti della società civile, tra cui il Movimento per l’integrazione e la liberazione degli omosessuali (Movilh), la Fundación Iguales e Todo Mejora, nonché esponenti del Parlamento e il vicepresidente della disciolta Assemblea costituzionale, Gaspar Domínguez.   

In dialogo con l’ANSA di Santiago del Cile, l’inviato ministeriale ha affermato di aver trovato in Cile “un’accoglienza straordinaria, una voglia di progresso impressionante”.    Petri ha sostenuto che gli incontri sono stati “molto fruttuosi” sia con la ministra degli Esteri, Antonia Urrejola, sia con la sottosegretaria Ximena Fuentes , e in generale “con tutta l’amministrazione”.   

In ogni continente, ha aggiunto, cerchiamo di trovare alleanze con Paesi che hanno gli stessi valori, come è ora avvenuto con il Cile dove c’è un governo che “crede molto nei diritti umani, per il quale il dialogo e lo scambio di idee sono importanti”.    Alla domanda se non temesse che ci possa essere una battuta d’arresto nei progressi che nel campo della diversità sessuale si sono avuti nel mondo a causa di un ritorno conservatore, Petri ha detto che “ciò è sempre possibile” e che “per questo è fondamentale creare unità tra i governi dei Paesi e la società civile perché le sfide sono enormi e c’è sempre il rischio di battute d’arresto”.   

L’Alto responsabile ha poi ricordato che nel mondo solo quattro paesi -Italia, Regno Unito, Stati Uniti e Argentina- hanno un inviato speciale per i diritti umani delle persone LGBTIQ+.     La scorsa settimana Petri è stato a New York, dove nel 1969 è iniziato il movimento per i diritti della comunità omosessuale e dove una settimana fa due milioni e mezzo di persone hanno marciato nel giorno del Pride.    Il lavoro da fare è tanto, ha concluso, perché “ci sono 70 Paesi nel mondo che criminalizzano l’omosessualità, di cui undici prevedono la pena di morte, e cinque la applicano”.