El pasado 15 de febrero de 2024, la Embajadora Valeria Biagiotti y la Directora de ITA (Italian Trade Agency) Chile Alessandra Marcarino realizaron una visita oficial a la sede del Grupo Prysmian en Santiago de Chile.

El Grupo Prysmian, con más de 140 años de historia, representa la excelencia italiana en la producción de cables y sistemas para la energía y las telecomunicaciones. Fue fundado en 1879 como Pirelli Cavi e Sistemi, y desde entonces la compañía ha desempeñado un papel pionero en el desarrollo de las infraestructuras de telecomunicaciones y energía a nivel internacional. La adquisición de General Cable en 2017 consolidó aún más su liderazgo mundial, creando un gigante industrial que ahora cuenta con presencia en más de 50 países, con unos ingresos anuales que superan los 11.000 millones de dólares.

La presencia de Prysmian en Latinoamérica, y en Chile en particular, subraya la importancia estratégica de la región para el grupo, que opera en la región con 13 plantas dedicadas a la producción de una amplia gama de cables. Estas plantas son fundamentales para apoyar el desarrollo de la infraestructura local y regional, contribuyendo significativamente a la conectividad y al desarrollo sostenible del continente.

Durante la visita a la planta de producción chilena, la Embajadora Biagiotti pudo conocer de cerca las últimas innovaciones tecnológicas desarrolladas por Prysmian, entre ellas la tecnología P-Laser, que promete revolucionar la industria de los cables de energía gracias a su mayor eficiencia y menor impacto medioambiental. También valoró el compromiso de la compañía con la investigación y el desarrollo de soluciones sostenibles, como demuestra su inversión en la reducción de emisiones de CO2 en línea con los objetivos del Acuerdo de París.

La reunión brindó la oportunidad de discutir posibles colaboraciones futuras, centradas no solo en el desarrollo tecnológico, sino también en la promoción de prácticas sostenibles que puedan beneficiar a ambos países a largo plazo. La visita de la Embajadora seguramente ha contribuido a fortalecer los lazos entre Italia y Chile, demostrando cómo la colaboración internacional puede ser un poderoso motor para la innovación y el desarrollo sostenible.