Las empresas italianas están adoptando de forma siempre más consistente estrategias dirigidas a cumplir objetivos concretos para ralentizar el cambio climático y actuar de manera más justa, transparente y solidaria en las áreas del medioambiente, social y de la governance (ESG – Environment, social, governance).

Esta tendencia está considerada en las investigaciones y en la lista de Líderes de la Sostenibilidad 2022, iniciativa lanzada el año pasado por la empresa internacional de análisis Statista e Il Sole 24 Ore. Por ello, ni siquiera la pandemia de Covid-19 ha detenido la avalancha verde iniciada por las grandes finanzas mundiales, que ven en la actual discontinuidad oportunidades de crecimiento de época. Las actuales condiciones internacionales del mercado energético contribuirán a acelerar la carrera hacia la energía procedente de fuentes renovables o nuevas, como el hidrógeno, y la movilidad eléctrica.

Casi todas las grandes y principales PYMES mundiales de la industria, las finanzas y el sector de los servicios son ahora activas en el frente ESG, con políticas de sostenibilidad que son finalmente completas y transparentes y una clara referencia a los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU que deben alcanzarse para 2030. Y no sólo eso: muchos informan ahora de sus resultados en materia de ESG en sus informes de sostenibilidad (o en los estados no financieros adjuntos a los estados financieros o en los estados financieros integrados), aunque en la actualidad el cumplimiento de la normativa sólo es obligatorio para las empresas más grandes o de interés público.

La lista de los 200 Líderes de la Sostenibilidad 2022 recoge esta dinámica, que en Italia afecta no sólo a las grandes corporaciones, sino también a un movimiento de pequeñas y medianas empresas en un giro ecológico. Una transformación inducida por las crisis del mercado de los productos y métodos de producción tradicionales o impulsada por sus clientes internacionales y consumidores.

 

 

Entre los Líderes de la Sostenibilidad 2022 hay muchas empresas de los sectores más regulados, empezando por los bancos (14,5%), como Intesa Sanpaolo, UniCredit, Banca Etica, Banca Generali, Banco Bpm, Bnl, Credem, Crédit Agricole, FinecoBank, Gruppo Sella, Illimity, Mediobanca y Mediolanum. Le siguen las empresas del sector energético (11%), como Enel, Eni, Erg, Terna, Snam, Italgas, NWG Italia Società Benefit, Hera Group.

“Las 200 empresas más sostenibles y transparentes de Italia sólo representan la punta del iceberg de nuestro análisis”, explica Marco Paciocco, jefe de equipo de Statista para proyectos con Italia: “Identificamos 1.500 empresas potencialmente relevantes y también tuvimos en cuenta las solicitudes de las empresas que respondieron a la convocatoria en línea (principalmente PYME, que constituyen un tercio de la lista final)”.

Los nombres de las grandes empresas italianas presentes en la lista de los 200 Líderes de Sostenibilidad 2022 incluyen empresas cuales Grupo Piaggio, Barilla, Ferrari, Illy, Lavazza, Mapei, Marcegaglia Steel y Pirelli. También las empresas estatales muestran excelentes resultados, empezando por todo el universo de Cassa Depositi e Prestiti, desde Poste Italiane y Ferrovie dello Stato hasta Gestore dei Servizi Energetici-Gse. Entre las pymes, destacan B Corp Reti Società Benefit, Way2Global (fundada por Laura Gori) y la más popular entre los inversores de impacto, Treedom, además de la empresa de Avellino Sciuker Frames.