El 6 de abril de 1520 fallecía en Roma Raffaello Sanzio. Tenía apenas 37 años, y era por aquel entonces el mejor artista del mundo occidental.

 

Toda la ciudad acompañaría el ataúd hacía el Pantheon, donde descansaría bajo una frase que es el lema de su genio.

 

“Aquí yace Rafael, por el que en vida temió ser vencida la naturaleza, y al morir él, temió morir ella.”

 

Algo no exactamente “común”.

 

 

Será por esto que hoy, exactamente 500 años después, son decenas las iniciativas que celebran al genio de Urbino, uno de los tres grandes del Renacimiento junto con Leonardo y Michelangelo. La más grande es sin duda la exposición romana en las “Scuderie del Quirinale” titulada “Raffaello 1520 – 1483”.

 

Una enorme muestra “al revés”, justamente desde la muerte hasta los comienzos artísticos de Raffaello, inaugurada el pasado 5 marzo e inmediatamente cerrada por la emergencia sanitaria debida a la pandemia de coronavirus.

 

Uno de los eventos artísticos del año… ahora en silencio. Vacío. Durmiente. Centenares de obras de unos de los más grandes genios del arte universal, y nadie disfrutándolas.

 

Sin embargo, como ya se ha dicho, la cultura no para. Menos en la era digital, menos en tiempos de coronavirus, y aun menos en Italia, cuna del arte y de la creatividad de ayer, de hoy y de mañana.

 

 

Así, paralelamente a muchas iniciativas que siguen difundiendo las bellezas del País en estos días de cuarentena y que ven al Ministerio de los Bienes Culturales en primer a línea (busquen en Instagram #artyouready y gocen del viaje), también la expo “Raffaello 1520-1483” se puede visitar desde el sillón de la casa.

 

Cómodos. Con un click. Aquí.

 

El tour virtual acompaña a los espectadores por un paseo entre las salas, un recorrido compuesto por más de 200 obras maestras procedentes de las colecciones de todo el mundo. Una ocasión única para admirar, a la espera de la reapetura física, el esplendor del arte de Rafael y la grandiosidad del proyecto expositivo.

 

En un momento tan complejo – ha declarado Mario de Simoni, Presidente Ales – Scuderie del Quirinale – es importante que las instituciones culturales hagan su parte y vuelvan accesible a todos el arte que custodian.”