Un asteroide amenaza la tierra. La humanidad, para salvarse, lanza una nave al espacio para interceptarlo y desviar su órbita. Parecería el guión de una clásica película de ciencia ficción, sin embargo es más o menos lo que Nasa está haciendo con la misión “Dart” (Double Asteroid Redirection Test) lanzada el pasado 24 de noviembre y en la cual participa también un importante porción de ingeniería astrofísica Italiana.

 

Premisa: no hay ningún asteroide que amenace con chocar con la Tierra ni se trata de una misión tripulada. Pero, eso sí, el objetivo es implementar un sistema de defensa interplanetaria para evitar que, en futuro, asteroides de tamaño mediano puedan generar peligros para la Tierra.

 

 

 

¿Cómo funciona Dart? Pues como su nombre sugiere, como un dardo: lanzada a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9, la sonda Dart interceptará el pequeño asteroide Dimorphos (inofensivo para la Tierra y que orbita en un sistema binario alrededor de su “hermano mayor” Didymos) para impactarlo y verificar cómo y cuánto varia su trayectoria.

 

 

¿Y el aporte italiano? Es muy relevante. Junto con la sonda Darte viaja el microsatélite italiano LICIACube, realizado gracias a la colaboración de un consorcio de organismos de investigación liderados por la Dra. Elisabetta Dotto del Instituto Nacional de Astrofísica (INAF), que incluye el Politecnico de Milán, la Universidad de Bolonia y la Universidad Parthenope de Nápoles y la Agencia Espacial Italiana (ASI) ; y fue construido por Argotec, empresa espacial de Turín especializada en la producción de microsatélites para la exploración del espacio profundo.

 

“La tarea de LiciaCube es testificar el impacto y realizar una serie de observaciones físicas – explica la Dra. Elisabetta DottoEn particular, estudiará la columna de escombros producida por el impacto, el cráter, y realizar una serie de mediciones físicas que nos permitirán, por primera vez, estudiar la superficie y estructura de un objeto binario”.

 

 

Efectivamente, diez días antes del impacto de Dart con Dimorphos, LICIACube (cuyo tamaño es el de una caja de zapatos) se desacoplará para poder observar la colisión, fotografiándola y almacenando datos sobre aquella. Luego se acercará al asteroide sobrevolándolo a tan solo 50 km de altura para relevar nuevos datos de telemetrías e imágenes para transmitir a la Tierra.

 

LICIACube será el objeto italiano que alcanzará un objetivo tan remoto por primera vez en la historiacomenta David Avino, Director General de ArgotecEs una gran responsabilidad para el equipo de Argotec, pero al mismo tiempo un motivo de orgullo para Italia”.