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Nacionalidad italiana por descendencia en Chile: requisitos y cómo obtenerla

Impresión a una tinta de un escritorio con papeles en blanco, una libreta cerrada y un timbre de goma junto a su almohadilla.

La nacionalidad italiana por descendencia —lo que en italiano se tramita como ciudadanía italiana por descendencia, jure sanguinis— dejó de funcionar como funcionaba durante décadas. Hasta marzo de 2025, una persona nacida en Chile podía pedir el reconocimiento apoyándose en un bisabuelo o incluso en un tatarabuelo nacido en Italia, siempre que la cadena de actas estuviera completa. Desde el 28 de marzo de 2025 eso ya no es posible: la ley 74/2025 acortó la línea a dos generaciones y agregó una condición sobre el ascendiente que deja fuera a una parte importante de quienes se creían con derecho.

El cambio importa especialmente en Chile. La colectividad de origen italiano llegó por Valparaíso, por el sur y por la colonia de Capitán Pastene, y sus descendientes se cuentan por cientos de miles. Durante años esa demanda se tradujo en agendas consulares saturadas, sistemas de cita que cambiaron varias veces y esperas de años. La reforma de 2025 reordenó todo eso desde el fondo: no cambió la fila, cambió quién tiene derecho a estar en ella.

Qué cambió con la ley 74/2025 para la nacionalidad italiana por descendencia

El decreto-ley 36/2025, del 28 de marzo de 2025, y la ley 74/2025 que lo convirtió en norma definitiva introdujeron dos ideas nuevas.

La primera es el límite generacional. El reconocimiento se admite por un ascendiente de primer grado —padre o madre, incluido el adoptante— o de segundo grado —abuelo o abuela—. El bisabuelo dejó de ser una vía. Quien construyó su carpeta alrededor de un tatarabuelo emigrado en 1890 se quedó sin base legal, salvo que la solicitud ya estuviera presentada.

La segunda es la exclusividad de la ciudadanía del ascendiente. No basta que el abuelo haya sido italiano: la norma exige que poseyera o hubiera poseído exclusivamente la ciudadanía italiana. Si ese abuelo se naturalizó chileno en 1955, dejó de tener ciudadanía italiana exclusiva, y la línea se corta ahí. Es la condición que más solicitudes ha dejado fuera, porque la naturalización era justamente lo que hacían los inmigrantes que se quedaban.

La norma reconoce una vía alternativa: tener un padre, una madre o un adoptante que haya residido en Italia por al menos dos años continuos antes del nacimiento o la adopción del solicitante. Se acredita con certificados históricos de residencia del municipio italiano correspondiente, no con declaraciones ni con pasajes de barco.

El corte del 27 de marzo de 2025

Las solicitudes presentadas ante consulado, tribunal o municipio italiano antes de las 23:59 hora de Roma del 27 de marzo de 2025 se siguen evaluando con la normativa anterior. El consulado incluye en ese grupo los casos que ya tenían una cita confirmada y comunicada antes de ese momento. Todo lo posterior entra en el régimen nuevo.

Esta fecha explica buena parte de la confusión que circula: hay carpetas vecinas, con antepasados igual de italianos, que se resuelven con reglas distintas sólo por la fecha en que entraron.

Requisitos actuales: quién puede solicitarla

Para una solicitud presentada hoy desde Chile, la línea tiene que cumplir todo esto a la vez.

  1. Un ascendiente italiano en primer o segundo grado. Padre, madre o adoptante; o abuelo o abuela. Nada más atrás.
  2. Ciudadanía exclusivamente italiana de ese ascendiente, en los términos de la norma. La prueba práctica es el certificado de no naturalización del país de destino.
  3. Cadena documental completa y sin saltos. Acta de nacimiento italiana del ascendiente, matrimonios, nacimientos y defunciones de cada eslabón hasta el solicitante.
  4. Documentos en forma. Originales, apostillados y traducidos al italiano.
  5. Coincidencia de nombres y fechas. Las diferencias de grafía entre un acta italiana del siglo XIX y un certificado chileno del siglo XX son la causa más frecuente de rectificación previa.

Vale insistir en el punto 3 porque suele malinterpretarse: la nacionalidad italiana por apellido no existe. El apellido orienta la búsqueda, pero lo que se reconoce es una línea probada acta por acta. Una persona con apellido italiano y sin actas no tiene expediente; una persona con apellido chileno y con la cadena completa, sí. Quien busca la nacionalidad italiana por apellido en realidad está buscando el acta de nacimiento de un antepasado, que es el único documento capaz de abrir el expediente.

Antes de reunir un solo papel conviene entonces resolver una pregunta previa: si la ciudadanía italiana por descendencia todavía es una vía posible en ese caso concreto, o si la línea se corta en el ascendiente. Es más barato descubrirlo al principio que después de pagar la tasa.

Qué documentos componen la carpeta

PiezaQuién la emitePara qué sirve
Acta de nacimiento del ascendienteMunicipio italiano de nacimientoFija el origen de la línea
Certificado de no naturalizaciónAutoridad del país de destinoAcredita la ciudadanía exclusiva
Actas de matrimonio de cada eslabónRegistro Civil respectivoUne una generación con la siguiente
Actas de nacimiento de cada eslabónRegistro Civil respectivoContinúa la cadena sin saltos
Actas de defunción cuando correspondaRegistro Civil respectivoCierra la situación del ascendiente
ApostillaMinisterio de Relaciones Exteriores de ChileDa validez internacional al documento chileno
Traducción al italianoTraductor en la forma que exige el consuladoPermite que el consulado lea la carpeta

Cómo obtener una cita: Prenot@mi y VFS Global

Saber cómo obtener una cita es la mitad del trámite, porque el acceso pasa por la agenda y hay dos canales distintos.

Prenot@mi es el portal consular italiano, alojado en prenotami.esteri.it. La agenda de ciudadanía se abre el primer martes de cada mes, sin una hora anunciada de antemano, y la cita conseguida debe confirmarse dentro de los tres días siguientes; si no se confirma, se libera. No tiene costo de reserva. El uso de prenotami para ciudadanía se generalizó en la red consular italiana desde 2021, reemplazando sistemas anteriores que en Santiago llegaron a incluir videollamadas.

VFS Global es el operador externo que recibe la documentación. Su agenda abre el primer día hábil de cada mes y suma un cargo de servicio de 32 euros a la tasa consular.

En ambos casos la tasa consular es de 600 euros por solicitante adulto, y no se devuelve si la solicitud termina rechazada. Ese dato conviene tenerlo claro antes de pagar: la tasa cubre el examen del expediente, no su resultado.

Dónde se presenta la solicitud en Chile

La presentación se hace en Vitacura 2909, oficina 204, Edificio Madison, Las Condes, Santiago. Las consultas del servicio de ciudadanía se canalizan por [email protected].

El plazo legal de resolución es de 730 días —24 meses—, extendido a 36 meses para las solicitudes presentadas a partir de 2026. Son plazos máximos de tramitación fijados por norma, no una estimación de cuánto demorará un expediente concreto.

Después del reconocimiento: AIRE, pasaporte y registro

El reconocimiento no es el final del recorrido administrativo. Una vez inscrito el acta en el municipio italiano correspondiente, sigue la inscripción en el AIRE, el registro de italianos residentes en el exterior. Esa inscripción es la que habilita a votar desde Chile, a renovar el pasaporte italiano y a pedir certificados sin viajar. El pasaporte italiano se solicita después, con cita propia y requisitos propios, y Fast IT es el portal donde se consultan y gestionan varios de esos servicios en línea.

Conviene ordenar el recorrido así: reconocimiento, inscripción municipal, AIRE, pasaporte. Cada paso se apoya en el anterior, y saltarse el orden es la razón habitual por la que un trámite se detiene sin motivo aparente.

Errores que hacen fracasar una carpeta

  • Dar por buena la vía del bisabuelo. Es la primera cosa que hay que revisar desde 2025.
  • Suponer que el ascendiente nunca se naturalizó. Hay que probarlo, y el certificado se pide a la autoridad del país donde vivió, no al consulado italiano.
  • Dejar diferencias de grafía sin rectificar. «Giovanni» en el acta italiana y «Juan» en el certificado chileno es una sola persona para la familia, pero no para el expediente.
  • Apostillar la copia equivocada. La apostilla va sobre el documento emitido en la forma que el consulado acepta, no sobre una fotocopia.
  • Perder la cita por no confirmarla. En Prenot@mi el plazo es de tres días.
  • Empezar por la cita y no por la línea. Saber cómo obtener hora es inútil si el ascendiente no cumple la condición de la ley: primero se verifica la línea, después se busca agenda.

Fuentes

Los requisitos, montos y plazos de esta página provienen de la información publicada por el consulado italiano competente en Chile y de la normativa italiana citada: decreto-ley 36/2025 y ley 74/2025. Los requisitos consulares cambian, y la publicación oficial del consulado es la que rige en cada momento; esta página explica el procedimiento, no lo gestiona ni lo resuelve.

Preguntas frecuentes

¿Se puede obtener la nacionalidad italiana por bisabuelos?

No en las solicitudes presentadas desde el 28 de marzo de 2025. La ley 74/2025 limita el reconocimiento a ascendientes de primer grado (padre o madre) y de segundo grado (abuelo o abuela). Las solicitudes por bisabuelo o tatarabuelo que ya estaban presentadas antes del cierre del 27 de marzo de 2025 se siguen evaluando con las reglas anteriores.

¿Qué significa que el ascendiente debía poseer "exclusivamente" la ciudadanía italiana?

Significa que el padre, la madre, el abuelo o la abuela por quien se reclama no debía tener otra nacionalidad además de la italiana. En la práctica esto obliga a documentar que el ascendiente no se naturalizó chileno, argentino o de otro país, y la prueba habitual es un certificado de no naturalización.

¿Existe una alternativa si el abuelo tenía también nacionalidad chilena?

La vía alternativa que reconoce la norma es tener un padre, madre o adoptante que haya residido en Italia al menos dos años continuos antes del nacimiento o la adopción del solicitante. Se acredita con certificados históricos de residencia emitidos por el municipio italiano correspondiente.

¿Qué pasó con las solicitudes presentadas antes de marzo de 2025?

Se evalúan con la normativa anterior. El corte es el 27 de marzo de 2025 a las 23:59 hora de Roma, e incluye los casos con cita ya confirmada y comunicada antes de ese momento.

¿Cuánto cuesta el trámite?

La tasa consular es de 600 euros por cada solicitante adulto y no se devuelve si la solicitud es rechazada. Si la presentación se hace por VFS Global se suma un cargo de servicio de 32 euros.

¿Cómo se pide una cita en Prenot@mi?

Hay que registrarse en el portal prenotami.esteri.it, iniciar sesión y buscar el servicio de ciudadanía. La agenda se abre el primer martes de cada mes, sin hora fija anunciada, y la cita obtenida debe confirmarse dentro de los tres días siguientes o se libera.

¿Cuál es la diferencia entre pedir cita por Prenot@mi y por VFS Global?

Prenot@mi es el portal consular y no cobra por la reserva; su agenda abre el primer martes del mes. VFS Global es el operador externo que recibe la documentación y abre agenda el primer día hábil del mes, con un cargo de servicio de 32 euros además de la tasa consular.

¿Dónde se presenta la documentación en Santiago?

En Vitacura 2909, oficina 204, Edificio Madison, Las Condes. La consulta por correo del servicio de ciudadanía es [email protected].

¿Cuánto demora la resolución?

El plazo legal de resolución es de 730 días, es decir 24 meses, y para las solicitudes presentadas a partir de 2026 se extiende a 36 meses. Son plazos máximos de tramitación, no tiempos de espera garantizados.

¿Los documentos chilenos sirven tal como los emite el Registro Civil?

No. Se exigen originales, apostillados y traducidos al italiano. La apostilla en Chile la aplica el Ministerio de Relaciones Exteriores sobre el documento ya emitido, y la traducción debe cumplir la forma que exige el consulado.

¿Sirve buscar la nacionalidad italiana por apellido?

No. La nacionalidad italiana por apellido no existe como vía: el apellido es apenas un indicio de origen. Lo que se reconoce es una línea de descendencia documentada acta por acta, sin saltos, desde el ascendiente italiano hasta el solicitante.

¿Qué es un acta de nacimiento italiana y dónde se pide?

Es el estratto dell'atto di nascita que emite el municipio italiano donde nació el ascendiente. Se solicita al comune correspondiente y es la primera pieza de la cadena documental, porque fija el lugar y la fecha desde donde se cuenta todo lo demás.

¿Se puede iniciar el trámite por vía judicial en Italia?

Existen procedimientos judiciales ante tribunales italianos, sobre todo cuando la vía consular está bloqueada o hay un rechazo. Es un camino distinto, con costos y representación legal propios, y las mismas reglas de fondo de la ley 74/2025 se aplican a las causas iniciadas después del corte.

¿La nacionalidad italiana se pierde al tener también la chilena?

No. Italia admite la doble nacionalidad, y Chile también, de modo que el reconocimiento no obliga a renunciar a la nacionalidad chilena. La exigencia de ciudadanía exclusiva de la ley 74/2025 se refiere al ascendiente transmisor, no al solicitante.

¿Qué es el AIRE y cuándo hay que inscribirse?

El AIRE es el registro de italianos residentes en el exterior. La inscripción corresponde una vez reconocida la ciudadanía y es la que permite votar, renovar el pasaporte y pedir certificados sin volver a Italia.

¿Los hijos menores de edad se incluyen en la misma solicitud?

Los menores tienen un procedimiento propio, vinculado al reconocimiento del padre o de la madre. Conviene resolver primero la línea del adulto, porque el reconocimiento del menor se apoya en él.