Gracias a un decreto recientemente aprobado por el Ministerio de las Políticas Agrícolas, los productores italianos de vino serán los primeros en Europa que podrán contar con una certificación univoca verde que podrá ser impresa en las botellas para acreditar su sustentabilidad.

 

Un vino sustentable es un vino elaborado según métodos que tienen el menor impacto posible sobre el medio ambiente, preservando los recursos naturales para las generaciones futuras y la biodiversidad. En virtud de los mejores métodos disponibles, basados ​​en la tradición pero también en nuevos enfoques innovadores, se llega a un concepto de viticultura integrada. De acuerdo con este tipo de enfoque, por lo tanto, la producción agroalimentaria utiliza métodos que prevén el menor uso posible de sustancias químicas para proteger las plantas.

 

En este sentido, el vino sustentable es comparable al vino biológico, pero también integra los conceptos de sostenibilidad económica y social. De hecho, proporciona garantías a los trabajadores y optimiza los costos de producción, sin descuidar los aspectos sociales, es decir su relación con el territorio, las personas que viven y trabajan allí, los aspectos culturales que deben transmitirse y difundirse.

 

 

Ya en 2011, en Italia, el Ministerio de Medio Ambiente lanzó el “Proyecto Viva Sostenible Wine“, que ha permitido que muchas bodegas italianas conquistaran la etiqueta Viva. Es una nueva herramienta de transparencia que informa al consumidor que ese vino ha sido elaborado ​​cumpliendo con la lógica de la sostenibilidad, a partir del cálculo del consumo de agua y emisiones de carbono. El proyecto Viva Sustainable Wine, realizado en colaboración de tres instituciones de investigación (Agroinnova de la Universidad de Turín, el Centro Opera para la agricultura  sustentable de la Universidad Católica de Milán y el Centro de Investigación de Biomasa de la Universidad de Perugia) y con el apoyo del organismo de certificación DNV GL, ha definido las líneas guías para una producción sostenible, de acuerdo con las directrices de la Unión Europea.

 

 

El vino sustentable está conquistando un número siempre mayor de profesionales y simples consumidores tanto en Europa como en otros países del mundo y se estima que ya para 2021 el PIB nacional relacionado con la producción de vino sustentable pueda aumentar de un 30% hasta alcanzar un valor de 4.000 millones de euros.

 

Todas las empresas italianas que ya cuentan con certificaciones ambientales ya podrán acceder a esta nueva certificación sin costo y por un período transitorio de 2 años.