Ya hemos hablado aquí de cómo, en el contexto europeo, Italia es un ejemplo virtuoso con respecto a las prácticas green y de economía circular para dar una segunda vida a los residuos industriales.

 

Un ejemplo llamativo de esta excelencia se puede encontrar en la cadena de suministro de la industria de la madera y en la extensa reutilización que en Italia se le logra dar a este material.

 

De hecho, incluso en 2020, el reciclaje de madera en Italia no se detuvo, registrando una cifra absoluta al final del año de aproximadamente 1.841.000 toneladas (-6,4% respecto al año anterior), con un porcentaje de 64, 68% en el reciclaje de embalajes de madera, muy por encima del objetivo fijado por la Unión Europea del 30% para 2030.

 

Algo que permitió “congelar” casi 1,9 millones de toneladas de CO2, evitando su dispersión a la atmósfera.

 

Esto es lo que destaca el “Informe sobre la actividad desarrollada en 2020 por Rilegno”, el consorcio nacional para la recuperación y reciclaje de embalajes de madera.

 

 

Números que ponen a la industria italiana de la madera para muebles en primera posición en Europa con respecto a las buenas prácticas de economía circular: de hecho el 93% de los paneles de aglomerado producidos en Italia están hechos de madera reciclada. Le siguen Bélgica con 84%, Dinamarca 60%, Alemania 59%, Francia 50%. (FUENTE | EPF – European Panel Federation. Elaboraciones de Federlegnoarredo sobre datos de UN Comtrade).

 

El sistema circular ha demostrado entonces solidez y resiliencia al garantizar constantemente tanto la recolección a través de las cientos de plataformas esparcidas por todo el país, como la capacidad de absorción por parte de las industrias del reciclaje industrial.

 

 “Podemos decir que la crisis por la pandemia vivida en estos largos meses no ha detenido el reciclaje de la madera”, declara Nicola Semeraro, presidente de Rilegno, “Ahora miramos hacia el futuro aún más convencidos de que la sostenibilidad y la circularidad son valores claves para el desarrollo”.