Matera y sus Sassi: de cuevas habitadas a patrimonio mundial
Matera, en la región de Basilicata, es una de las ciudades más antiguas habitadas de forma continua del mundo, y su casco antiguo no está construido: está excavado.
Los Sassi —«las rocas»— son un conjunto de viviendas, iglesias, monasterios y ermitas hechos dentro de la piedra, y constituyen uno de los sitios de patrimonio mundial más singulares de Italia.
Cómo está organizada
La estructura es sencilla y radicalmente distinta de la de cualquier otra ciudad italiana:
| Elemento | Qué es |
|---|---|
| La Civita | El núcleo más antiguo, en la parte más alta |
| Sasso Caveoso | Uno de los dos conjuntos excavados, que rodea la Civita |
| Sasso Barisano | El otro conjunto |
| Parque de las Iglesias Rupestres | Más de 150 templos excavados en la roca del territorio circundante |
Las cuevas de los Sassi son de distinto tipo y profundidad, y el resultado visual es inconfundible: un conjunto de tonos grises y blancos que apenas se distingue de la roca en la que está insertado. Desde lejos, buena parte de la ciudad parece un accidente geológico.
Cómo era una casa
La vivienda típica de los Sassi tiene una estructura reconocible: una fachada construida que cierra la entrada, y detrás la cueva excavada que constituye el volumen habitable, profundizándose en la roca.
Sin ventanas más allá de la fachada, con temperatura estable todo el año —la roca es un aislante excelente— y con un sistema de recogida y almacenamiento de agua de lluvia en cisternas excavadas, porque no había otra fuente.
Es, en términos de eficiencia energética, una arquitectura notable. En términos de habitabilidad del siglo XX, otra cosa: sin ventilación cruzada, sin luz natural en el fondo, con animales compartiendo el espacio, y con densidades de ocupación muy altas.
La vergüenza nacional
A mediados del siglo XX, las condiciones de vida en los Sassi se convirtieron en un caso nacional italiano. Sanidad precaria, hacinamiento, mortalidad infantil elevada: el conjunto pasó a ser citado como el símbolo del atraso del sur del país.
La respuesta política fue el traslado. A partir de 1952 la población fue reubicada en barrios nuevos construidos fuera del casco antiguo, y los Sassi quedaron vacíos.
Durante décadas fueron un lugar abandonado, con edificaciones deteriorándose y sin uso.
De vergüenza a patrimonio
La inversión de esa lectura es una de las historias de patrimonio más interesantes de Europa.
Lo que se había interpretado como atraso empezó a leerse como adaptación: una forma de habitar sostenida durante milenios, desarrollada en respuesta a las condiciones exactas de ese entorno, con soluciones de captación de agua, control térmico y organización comunitaria de valor excepcional.
Esa es, en esencia, la justificación de su inscripción como patrimonio mundial: no la belleza, sino la evidencia de una relación entre ser humano y territorio documentada de forma continua durante miles de años.
Las iglesias rupestres
El Parque de las Iglesias Rupestres comprende más de 150 templos excavados, muchos con frescos o bajorrelieves.
Las más antiguas se remontan a la cultura monástica medieval, a partir del siglo VIII, y las capas posteriores documentan las sucesivas etapas históricas y culturales de la zona —incluida la influencia bizantina, que en el sur italiano fue prolongada y profunda.
Es un patrimonio de arte sacro poco conocido fuera de Italia y de una densidad sorprendente: no hay otro lugar en Europa con esa concentración de arquitectura religiosa excavada.
Los Sassi hoy
Buena parte de las viviendas abandonadas se ha reconvertido: hoteles, restaurantes y estructuras de acogida que permiten al visitante alojarse literalmente dentro de la roca.
Esa reconversión salvó los Sassi de la ruina y planteó a la vez el problema conocido de todos los cascos históricos recuperados: una ciudad que se vació de habitantes y se llenó de visitantes no ha resuelto del todo el problema de qué es una ciudad.
La discusión sigue abierta en Matera, como en Venecia y en tantas otras. Pero el punto de partida no admite matices: hace setenta años ese lugar iba a desaparecer, y hoy es uno de los conjuntos patrimoniales más visitados del sur de Italia.
Preguntas frecuentes
¿Qué son los Sassi de Matera?
Dos conjuntos de viviendas, iglesias, monasterios y ermitas excavados en la roca, en la ciudad de Matera, región de Basilicata.
¿Cómo se llaman los dos Sassi?
El Sasso Caveoso y el Sasso Barisano. Ambos rodean la Civita, el núcleo más antiguo, situado en la parte alta.
¿Desde cuándo están habitados?
Desde tiempos remotos: la ocupación de las grutas de la zona se remonta milenios y se prolongó de forma continua hasta mediados del siglo XX.
¿Cuándo se abandonaron?
A partir de 1952, cuando la población fue trasladada a barrios nuevos tras declararse insalubres las condiciones de vida en las cuevas.
¿Qué son las iglesias rupestres?
Más de 150 templos excavados en la roca, muchos con frescos o bajorrelieves, que documentan las distintas etapas culturales de la zona desde el siglo VIII.
¿Qué hay hoy en los Sassi?
Buena parte de las viviendas se ha reconvertido en hoteles y establecimientos turísticos que permiten alojarse dentro de la propia roca.
¿Por qué es patrimonio de la Unesco?
Por documentar una adaptación al entorno sostenida durante milenios, que dio lugar a una forma de habitar única y de valor excepcional.