Felices Fiestas Patrias: cómo celebran el Dieciocho las colectividades
El 18 de septiembre es la fecha en que Chile celebra su fiesta nacional, y en la práctica se convierte en varios días de feriados, comida, música y baile. Es también, para las comunidades de origen extranjero instaladas en el país, el momento en que la pertenencia se resuelve de la manera más simple posible: celebrando como cualquier chileno.
Dos calendarios, ninguna competencia
Una familia italo-chilena tiene dos fiestas nacionales en su año: el 2 de junio y el 18 de septiembre.
La pregunta que a veces se formula desde fuera —cuál «pesa» más— no se corresponde con la experiencia real. Son calendarios distintos, no lealtades alternativas, y cada uno tiene su registro:
| 2 de junio | 18 de septiembre | |
|---|---|---|
| Escala | Institucional y comunitaria | Nacional y masiva |
| Espacio | Clubes, escuelas, asociaciones | Fondas, parques, casas, todo el país |
| Participantes | La colectividad y sus invitados | Todo Chile, sin distinción |
| Registro | Conmemorativo | Festivo |
La segunda columna es la que más gente reúne, por una razón evidente: la vida cotidiana de una familia italo-chilena de tercera generación transcurre en Chile. El Dieciocho no es una fiesta ajena que se respeta; es la propia.
Las fondas
El formato central de la celebración es la fonda: un espacio provisional al aire libre, montado para la ocasión, con cocina, bebida, música y baile. Se instalan en parques, canchas y explanadas de todo el país, desde las municipales de gran tamaño hasta las de barrio.
Alrededor se ordena todo lo demás: empanadas, asado, anticuchos, bebidas tradicionales, juegos criollos y el volantín, que llena el cielo de septiembre.
La cueca en las escuelas
El elemento que mejor explica cómo se transmite la pertenencia es escolar. La cueca —el baile nacional, en que la pareja se corteja con un pañuelo siguiendo un recorrido circular— se enseña en las escuelas, y septiembre es el mes de los actos.
Eso incluye a las escuelas italianas de Santiago, Valparaíso, Viña del Mar, La Serena y otras ciudades. Un niño que estudia italiano por la mañana ensaya cueca por la tarde, y ambas cosas le resultan igual de propias.
Ese cruce escolar es probablemente el mecanismo más eficaz de integración que existe, y funciona sin que nadie lo formule como política: los actos de septiembre y los actos del 2 de junio ocurren en el mismo gimnasio, con los mismos alumnos, con dos meses y medio de diferencia.
Los clubes
Las instituciones de las colectividades —clubes sociales, estadios, centros regionales— organizan además sus propias celebraciones del Dieciocho, con el mismo formato que cualquier otra: asado, música, cueca, ramada montada en el terreno.
Y ahí se produce el fenómeno más característico de estas comunidades: la convivencia de repertorios. En la misma jornada puede haber empanadas y focaccia, cueca y tarantela, chicha y vino de mesa italiano.
No es una fusión ni una mezcla deliberada: es simplemente lo que ocurre cuando una comunidad tiene dos cocinas disponibles y ninguna razón para elegir.
Por qué esto no es un detalle folclórico
La forma en que una comunidad migrante se relaciona con la fiesta nacional del país de acogida es, en la práctica, un indicador bastante fiable de su grado de integración.
Comunidades que celebran solo su fecha de origen tienden a funcionar como enclave. Comunidades que abandonan por completo la fecha de origen pierden el vínculo en una generación.
El caso italiano en Chile ha ido consistentemente por el camino del medio: las dos fechas, con instituciones propias que celebran ambas. Ciento cincuenta años después, esa fórmula sigue produciendo comunidades activas y plenamente chilenas al mismo tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Qué son las Fiestas Patrias en Chile?
La celebración nacional del 18 de septiembre, que en la práctica se extiende varios días y combina feriados, comida, música y baile en espacios públicos.
¿Cómo participan las colectividades de origen extranjero?
Como cualquier familia chilena, y además a través de sus propias instituciones: clubes, estadios y escuelas organizan sus celebraciones internas.
¿Qué es una fonda?
Un espacio provisional al aire libre, montado para la ocasión, con cocina, bebida, música y baile.
¿Qué es la cueca?
El baile nacional chileno, en el que la pareja se corteja con un pañuelo siguiendo un recorrido circular. Se enseña en las escuelas, incluidas las de colectividades.
¿Hay tensión entre celebrar dos fiestas nacionales?
No en la práctica. Las familias binacionales celebran las dos fechas sin sentirlas en competencia: son calendarios distintos, no lealtades alternativas.
¿Qué se come?
Empanadas, asado, anticuchos y bebidas tradicionales. En las celebraciones de colectividades es habitual que convivan con platos del país de origen.
¿Qué papel cumplen las escuelas?
Central: los actos escolares de septiembre son donde los niños aprenden bailes y repertorio, y donde las dos identidades se cruzan de manera más visible.