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Historia del Carnaval de Venecia: de las Saturnales al siglo XVIII

Impresión a una tinta de guirnaldas de bombillas tendidas sobre una plaza con sillas plegables y una tarima baja.

La historia del Carnaval de Venecia es más antigua que la ciudad moderna y bastante menos decorativa de lo que sugieren las máscaras que se venden hoy en la plaza de San Marcos. Sus raíces están en dos tradiciones anteriores al cristianismo: las Saturnales latinas y los cultos dionisíacos griegos, grandes fiestas religiosas que implicaban el uso de máscaras.

Qué hacían esas fiestas antiguas

Las Saturnales romanas tenían una función precisa: suspender temporalmente el orden social. Durante esos días los papeles se invertían, las jerarquías se relajaban y lo prohibido el resto del año quedaba tolerado. La máscara era el instrumento que lo hacía posible, porque quien no tiene rostro no tiene rango.

Ese mecanismo —una válvula regulada, con fecha de inicio y de término— es el que el carnaval europeo heredó, y explica por qué la fiesta se toleró durante siglos en sociedades por lo demás muy rígidas. No era una excepción al orden; era parte de su funcionamiento.

1094: la primera mención

El origen documental de la palabra en Venecia está fechado: un documento del dux Vitale Falier de 1094, donde se utiliza por primera vez para referirse a un espectáculo público.

De ahí en adelante la fiesta crece dentro de una república con estamentos muy marcados, y ahí la máscara adquiere una función social todavía más concreta. En una ciudad donde el linaje determinaba todo, permitía durante unas semanas una circulación entre clases que el resto del año era imposible: nobles y comerciantes, patricios y extranjeros compartiendo los mismos espacios sin que nadie tuviera que reconocer a nadie.

El siglo XVIII: la institución

Durante el siglo XVIII el Carnaval de Venecia se convirtió en una auténtica institución y en destino de miles de visitantes cada año, conocido en toda Europa. La ciudad acogía malabaristas, acróbatas, músicos y bailarines, con espectáculos y exhibiciones que absorbían la atención de la ciudad durante semanas.

No era un festival en el sentido actual —programado, con entradas— sino una temporada: un periodo del año en que Venecia funcionaba de otra manera. Y era, en términos económicos, uno de los principales atractivos de una república que ya vivía en buena medida de recibir visitantes.

EtapaQué ocurre
AntigüedadSaturnales latinas y cultos dionisíacos: máscara y suspensión del orden
1094Primera mención documental en un texto del dux Vitale Falier
Siglos XIV-XVIIConsolidación como fiesta urbana con espectáculos y desfiles
Siglo XVIIIApogeo: institución europea y destino de miles de visitantes
Fines del siglo XVIIICaída de la República; la celebración decae
Años setenta del siglo XXRecuperación y formato contemporáneo

La interrupción, y el regreso

Con la caída de la República de Venecia a fines del siglo XVIII la celebración decayó, y quedó prácticamente suspendida durante buena parte de los siglos XIX y XX. El carnaval que hoy se conoce es resultado de una recuperación deliberada en los años setenta, impulsada por la ciudad y por asociaciones locales.

Eso importa para entender qué se está viendo: no es una tradición ininterrumpida de mil años, sino una fiesta antigua reconstruida hace medio siglo, con elementos históricos documentados y otros reinventados.

Dos carnavales a la vez

Hoy conviven dos. Uno es el de los grandes eventos y desfiles, muy orientado al visitante, concentrado en los espacios centrales y sujeto a las mismas presiones de aforo que el resto del turismo veneciano. El otro es el de los barrios y las asociaciones locales, con fiestas propias, comidas y celebraciones fuera del circuito.

Para quien viaja, la distinción es práctica: el primero se encuentra sin buscarlo; el segundo hay que buscarlo, y es donde la fiesta se parece más a lo que fue.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el origen del Carnaval de Venecia?

Se remonta a dos tradiciones antiguas: las Saturnales latinas y los cultos dionisíacos griegos, grandes fiestas religiosas que implicaban el uso de máscaras y la suspensión temporal del orden social.

¿Cuándo aparece por primera vez la palabra «carnaval»?

En un documento del dux Vitale Falier de 1094, donde se emplea por primera vez para referirse a un espectáculo público en la ciudad.

¿Por qué se usan máscaras?

Porque suspenden la identidad y con ella la jerarquía. En una república con estamentos muy marcados, la máscara permitía durante unos días una circulación social que el resto del año era imposible.

¿Cuándo alcanzó su apogeo?

En el siglo XVIII, cuando se convirtió en una auténtica institución y en destino de miles de visitantes europeos cada año.

¿Qué ocurría durante las celebraciones?

La ciudad acogía malabaristas, acróbatas, músicos y bailarines, con espectáculos y exhibiciones que ocupaban plazas y calles durante semanas.

¿Cuándo se celebra?

En las semanas previas a la Cuaresma, de modo que su fecha se mueve cada año según el calendario litúrgico y culmina el martes de carnaval.

¿Se interrumpió alguna vez?

Sí. Con la caída de la República de Venecia a fines del siglo XVIII la celebración decayó y quedó prácticamente suspendida durante buena parte de los siglos XIX y XX, hasta su recuperación en los años setenta.

¿Es sólo para turistas hoy?

Conviven dos carnavales: el de los grandes eventos y los desfiles, muy orientado al visitante, y el de los barrios y las asociaciones locales, con fiestas propias fuera del circuito.