El Hogar Italiano de Santiago: la colectividad desde 1923
El Hogar Italiano es una de las instituciones más antiguas y menos visibles de la colectividad italiana en Chile: una fundación sin fines de lucro que atiende a adultos mayores residentes en Santiago, en funcionamiento de forma continua desde 1923.
Cómo nació
Lo fundó un grupo de voluntarias encabezado por Josefina Grazioli, que constató la situación precaria en la que estaban quedando algunos inmigrantes italianos de aquella generación.
El contexto explica el impulso. La inmigración italiana a Chile se concentró en las décadas anteriores, y llegaba sin red: no existía seguridad social, no había pensiones universales ni sistema público de cuidados, y el inmigrante que envejecía sin familia extendida en el país quedaba literalmente sin nada. La respuesta —repetida por casi todas las colectividades en casi todos los países de destino— fue construir la red por su cuenta.
El modelo institucional de una colectividad
El Hogar no es un caso aislado sino una pieza de un conjunto. La colectividad italiana en Chile levantó, a lo largo de un siglo, un sistema institucional bastante completo:
| Ámbito | Institución |
|---|---|
| Cuidado de adultos mayores | Hogar Italiano |
| Deporte y vida social | Estadio Italiano |
| Deporte profesional | Audax Italiano |
| Educación | Scuola Italiana «Vittorio Montiglio» |
| Origen regional | Asociaciones y círculos regionales |
| Cultura | Institutos y centros culturales |
Ese patrón —mutual, escuela, club deportivo, hogar de ancianos— es el mismo que replicaron las colectividades italianas en Argentina, Brasil, Uruguay y Estados Unidos, y también otras comunidades migrantes en Chile. Es una arquitectura reconocible: cubre el ciclo de vida completo, desde la escuela primaria hasta el final.
Qué hace hoy
El objetivo declarado de la fundación es mejorar la calidad de vida de los adultos mayores residentes, y explícitamente no distingue por nacionalidad: atiende tanto a chilenos como a italianos.
Además del alojamiento y la atención profesional, el Hogar organiza actividades y talleres orientados a que los residentes compartan con personas de su misma edad. Es un componente que suele subestimarse en la discusión sobre cuidados: el aislamiento tiene efectos medibles sobre la salud de las personas mayores, y la programación de actividades no es entretenimiento sino parte del tratamiento.
Cómo se sostiene
Al ser una fundación, su financiamiento combina los aportes de los residentes con donaciones, campañas de recaudación y auspicios de empresas, además del trabajo de un grupo de voluntarios.
Ese esquema tiene una consecuencia práctica que conviene entender: los proyectos de infraestructura —remodelar habitaciones, renovar instalaciones, adaptar espacios a la movilidad reducida— se financian por campañas específicas, no con el presupuesto operativo. De ahí la periodicidad de los almuerzos, rifas y eventos de recaudación que la institución ha organizado durante décadas y que, con el tiempo, se volvieron también un punto de encuentro de la comunidad.
Por qué siguen existiendo
Una pregunta razonable, un siglo después: si Chile tiene hoy sistema de pensiones, salud y redes públicas de cuidado, ¿para qué sigue haciendo falta un hogar de colectividad?
La respuesta es que el problema cambió de forma, no de existencia. La demanda de cuidados de larga duración crece con el envejecimiento de la población, la oferta pública es limitada y la privada es cara, y una fundación sin fines de lucro con un siglo de operación ocupa un lugar intermedio que ni el Estado ni el mercado cubren bien.
Y hay un segundo motivo, menos técnico: para una persona que llegó de Italia a los veinte años, envejecer entre gente que habla su idioma y comparte sus referencias no es un detalle sentimental. Es la diferencia entre estar cuidado y estar en casa.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el Hogar Italiano?
Una fundación sin fines de lucro de la colectividad italiana en Chile que atiende a adultos mayores residentes, chilenos e italianos, en Santiago.
¿Cuándo se fundó?
En 1923, por un grupo de voluntarias encabezado por Josefina Grazioli, ante la situación precaria de algunos inmigrantes italianos de aquella época.
¿Atiende sólo a personas de origen italiano?
No. Su objetivo declarado es mejorar la calidad de vida de los adultos mayores residentes, sean chilenos o italianos.
¿Qué ofrece además del alojamiento?
Actividades y talleres orientados a la convivencia entre personas de la misma edad, y atención profesional adaptada a las necesidades de cada residente.
¿Cómo se financia?
Como fundación, combina los aportes de los residentes con donaciones, campañas de recaudación y auspicios de empresas, además del trabajo de voluntarios.
¿Qué otras instituciones italianas existen en Chile?
Entre las principales están el Estadio Italiano, el club deportivo Audax Italiano, la Scuola Italiana «Vittorio Montiglio» y las asociaciones regionales, además de las entidades consulares y culturales.
¿Por qué una colectividad construye sus propias instituciones asistenciales?
Porque la inmigración de fines del siglo XIX y comienzos del XX llegó sin red pública de protección social. Las mutuales, hospitales y hogares de colectividad cubrieron ese vacío antes de que existiera el Estado social.