Leer en italiano en Santiago: la mediateca y las bibliotecas de Italia
El Día del Libro es una buena ocasión para una comprobación práctica: se puede leer en italiano en Santiago, y sin comprar nada.
Pero antes conviene una cifra que dimensiona de dónde viene esa tradición.
Catorce mil bibliotecas
Según el censo nacional de bibliotecas italianas, hay cerca de catorce mil instituciones registradas a lo largo de la península, con millones de volúmenes disponibles para consulta.
Entre ellas figuran algunas de las bibliotecas más importantes del mundo:
| Biblioteca | Ciudad |
|---|---|
| Nazionale Centrale | Florencia |
| Medicea Laurenziana | Florencia |
| Nazionale Centrale | Roma |
| Apostolica Vaticana | Roma |
| Nazionale Vittorio Emanuele III | Nápoles |
La Laurenziana merece una mención aparte: su sala de lectura y su escalera fueron diseñadas por Miguel Ángel. Es, literalmente, una biblioteca que es también una obra maestra de la arquitectura renacentista.
Y la Apostólica Vaticana, fundada en el siglo XV, conserva uno de los fondos manuscritos más valiosos que existen.
La cita de Eco
Umberto Eco —semiólogo, filósofo, novelista, traductor y bibliófilo— formuló el argumento a favor de la lectura con una imagen que se cita constantemente:
Quien no lee, a los setenta años habrá vivido apenas una vida. Quien lee, en cambio, habrá vivido cinco mil.
El argumento no es sentimental sino aritmético: la lectura multiplica la experiencia disponible más allá de lo que una biografía puede contener.
Eco, además, practicaba lo que decía en una escala poco común: su biblioteca personal se contaba en decenas de miles de volúmenes, y él mismo bromeaba sobre el sentido de tener libros que nunca leería —una biblioteca, decía, no es un archivo de lo que se ha leído sino una herramienta de lo que todavía no se sabe.
La mediateca de Santiago
En Santiago existe una mediateca vinculada al instituto italiano de cultura, con catálogo en italiano y servicio de préstamo.
Una mediateca no es solo una biblioteca: junto a los libros ofrece material audiovisual y digital —cine, música, publicaciones electrónicas—, y en el caso italiano suele incluir además una sección infantil.
Su interés práctico para quien estudia el idioma es directo. La lectura y el cine en versión original son el complemento más eficaz de cualquier curso, por una razón simple: aportan el volumen de exposición que dos horas semanales de clase no pueden dar.
Por dónde empezar
Para un lector hispanohablante que se acerca al italiano, el orden que mejor funciona es el siguiente:
Cine con subtítulos en italiano. No en español: en italiano. Permite asociar sonido y escritura, que es exactamente donde se atasca un hispanohablante.
Libros ilustrados o cómic. El apoyo visual sostiene la comprensión mientras el vocabulario es escaso.
Literatura ya conocida en español. Leer en italiano un libro cuya trama ya se conoce elimina la ansiedad de la comprensión y deja atender a la lengua.
Prensa y ensayo, al final: es el registro más difícil, con más vocabulario abstracto y más sintaxis compleja.
Lo que una biblioteca resuelve
Hay un argumento poco romántico y muy real a favor de estos servicios: los libros en italiano son caros en Chile.
Importarlos individualmente cuesta varias veces el precio de portada, y el catálogo disponible en librerías locales es reducido. Para quien estudia el idioma o quiere leer en original, una colección de préstamo no es una comodidad: es la diferencia entre poder hacerlo y no poder.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas bibliotecas hay en Italia?
Cerca de catorce mil censadas a lo largo de la península, con millones de volúmenes disponibles para consulta.
¿Cuáles son las más importantes?
Entre otras, las nacionales centrales de Florencia y Roma, la Medicea Laurenziana en Florencia, la Apostólica Vaticana y la Nacional de Nápoles.
¿Hay una biblioteca italiana en Santiago?
Sí: la mediateca del instituto italiano de cultura, con catálogo de libros, cine y material digital y servicio de préstamo.
¿Hay que ser socio para usarla?
El acceso a este tipo de servicios está abierto al público interesado, con las condiciones de inscripción que la institución establezca.
¿Qué es una mediateca?
Una biblioteca que además de libros ofrece material audiovisual y digital: cine, música, publicaciones electrónicas.
¿Qué decía Umberto Eco sobre la lectura?
Que quien no lee habrá vivido una sola vida a los setenta años, mientras que quien lee habrá vivido cinco mil.
¿Sirve para aprender el idioma?
Sí, y es una de sus funciones principales: leer y ver cine en versión original es el complemento más eficaz de cualquier curso.