El rock de los Maneskin con la canción “Zitti e buoni”  triunfa en la 71 edición del Festival de Sanremo. El grupo lanzado por el talent show “X Factor” venció en la final a la pareja formada por Francesca Michielin y Fedez, segundos con “Chiamami per nome”, y a Ermal Meta, súper favorito de la víspera, tercero con “Un milione di cose da dirti”.

 

El rock de Maneskin cambia la historia del Festival de la Canción Italiana de Sanremo, subvirtiendo las reglas del juego que tradicionalmente han premiado a producciones más “populares” y menos anticonformistas.

 

De hecho el rock puro y duro nunca había subido tan alto en Sanremo. Nunca antes guitarras distorsionadas y coros agresivos conquistaron el escalón más alto del podio. Signo de una edición totalmente diferente a todas las precedentes.

 

Sanremo 2021 nació en el signo del renacimiento y del reinicio del show en vivo. Y la energía de los Maneskin es la que, mejor que otras, ha logrado representar este deseo de live.

 

Las actuaciones y el carisma de Damiano Verónica, Thomas y Ethan (los Maneskin) son experiencias totales de música y sudor, sin florituras ni arreglos de postproducción con una fuerte carga inconformista y un sonido “diferente”, a años luz del autoune que hoy representa la corriente principal de la producción musical, no solo en Italia.

 

https://www.youtube.com/watch?v=1OISmX4vOKA

 

Lo interesante es que ellos mismo consideraban su canción como la última de las candidatas a la victoria, “pero era la representación perfecta de nuestro proyecto actual, de cara al disco que está por llegar. Llevamos algo distinto de lo que la gente está acostumbrada a ver y escuchar sobre el escenario del Ariston y nos asombramos de cuanto nuestra idea se fue entendida y compartida” han afirmado los Maneskin tras la victoria.

 

Una victoria que llega no solo con la canción “Zitti e buoni”, sino también por el estilo de la banda. Los looks que Damiano, Verónica, Thomas y Ethan lucieron en las cuatro noches de competencia quedarán grabadas en la memoria del Festival.

 

Todo gracias a la mágica combinación de la creatividad del estilista Nick Cerioni y de la Maison Etro, quienes crearon piezas únicas declinadas según la identidad de Maneskin: celebrando la libertad, la expresividad y las atmósferas del rock. Pero, sobre todo, afirmando la fluidez absoluta de género, con un vestuario único y compartido.

 

 

Miren, por ejemplo, los buzos con efecto nude y grandes hojas plateadas bordadas que se utilizaron para el gran final, o los corsé de la tercera noche.

 

En fin, verdaderas estrellas del rock, jóvenes y sin miedos, conquistando por primera vez el escenario musical italiano por excelencia, hasta ayer reservado a la sola dimensión tradicional.