Un mural en Nuoro reúne a Grazia Deledda y Gabriela Mistral
En Nuoro, en Cerdeña, un mural reúne los rostros de dos escritoras que nunca se conocieron y que ganaron el Nobel de Literatura con diecinueve años de diferencia: la sarda Grazia Deledda y la chilena Gabriela Mistral.
La obra es del artista visual chileno Héctor Carrasco, y el emplazamiento no es arbitrario: Nuoro es la ciudad donde Deledda nació.
Dos biografías con la misma forma
| Grazia Deledda | Gabriela Mistral | |
|---|---|---|
| Nombre | Grazia Deledda | Lucila Godoy (seudónimo: Gabriela Mistral) |
| Nacimiento | Nuoro, Cerdeña, 1871 | Vicuña, Chile, 1889 |
| Nobel | 1926 | 1945 |
| Origen | Territorio rural e insular | Valle rural del norte de Chile |
| Trayectoria | Se traslada a Roma tras su matrimonio | Vive en distintas ciudades y países |
La simetría es notable y explica por qué la comparación funciona. Las dos vienen de territorios periféricos —una isla, un valle andino— cuya tradición oral es la materia de su obra. Las dos se fueron: Deledda a Roma, Mistral a media docena de países. Y las dos escribieron desde fuera sobre el lugar del que salieron, que es una posición literaria específica y no un accidente biográfico.
Deledda: naturalismo con un fondo que lo excede
Deledda fue totalmente autodidacta, y su escritura resulta difícil de catalogar. Formalmente pertenece al naturalismo; en la práctica, sus argumentos provienen de las historias orales de su isla natal, y esa materia se funde con una lectura atenta de los textos bíblicos y de los novelistas europeos de su tiempo.
El resultado es un fondo moral que trasciende el marco naturalista al que en rigor pertenece. Sus personajes no son casos sociales observados con distancia clínica —el programa del naturalismo— sino figuras atravesadas por culpa, destino y expiación, categorías que el naturalismo había expulsado del repertorio.
Fue la segunda mujer en recibir el Nobel de Literatura, y sigue siendo la única escritora italiana que lo ha obtenido.
Mistral: del modernismo a una lengua coloquial
Mistral empezó en clave modernista y derivó hacia un estilo propio: lenguaje coloquial y simple, de gran musicalidad, con un simbolismo que conecta con una imaginería de tradición folclórica.
Sus temas son reconocibles y difíciles: el sufrimiento, la maternidad frustrada, y una inquietud religiosa y social que responde a su formación cristiana y a una sensibilidad de izquierda. Recibió el Nobel en 1945, siendo la primera escritora en lengua española en obtenerlo, y sigue siendo la única mujer latinoamericana que lo ha recibido.
Su trayectoria pública añade una capa: fue maestra rural antes que poeta reconocida, y después diplomática y consultora educativa en varios países, incluida Italia.
El muralista
Héctor Carrasco es diseñador gráfico, muralista y promotor cultural, residente en Italia desde 1974, con formación previa en Chile junto al pintor Roberto Matta. Su trayectoria comprende centenares de murales en Italia y en Europa: en plazas, en muros urbanos, en teatros, en cárceles y en escuelas.
Ese catálogo de emplazamientos describe una manera de trabajar. El muralismo en esa tradición no es arte público decorativo sino intervención en lugares con función social —y la lista de una cárcel y una escuela en la misma enumeración dice más sobre el oficio que cualquier declaración de intenciones.
Por qué el mural tiene sentido donde está
Nuoro es una ciudad de interior en una isla, el tipo de lugar del que la literatura suele hablar y en el que casi nunca se instala. Poner ahí, en un muro, a su escritora nacida en 1871 junto a una poeta chilena nacida en 1889 propone una lectura concreta: que la relación entre las dos no es un paralelismo curioso sino una misma posición —escribir desde la periferia, con el material de la periferia, y ser leída en el centro.
Es también, en términos prácticos, un puente cultural italo-chileno construido por un artista chileno que lleva medio siglo trabajando en Italia. La circulación funcionó en las dos direcciones antes de que existiera el mural.
Preguntas frecuentes
¿Dónde está el mural?
En Nuoro, Cerdeña, la ciudad donde nació Grazia Deledda. Reúne los rostros de las dos escritoras en una misma obra.
¿Quién lo pintó?
El artista visual chileno Héctor Carrasco, diseñador gráfico y muralista residente en Italia desde 1974, con centenares de murales realizados en Italia y en Europa.
¿Quién fue Grazia Deledda?
Escritora nacida en Nuoro en 1871, autodidacta, galardonada con el Nobel de Literatura en 1926. Su obra recoge las historias orales de Cerdeña.
¿Quién fue Gabriela Mistral?
Seudónimo de Lucila Godoy, nacida en Vicuña en 1889 y premio Nobel en 1945: la primera escritora en lengua española en recibirlo.
¿Qué tienen en común las dos?
Ambas vienen de territorios rurales y periféricos, ambas construyeron su obra sobre la tradición oral de su tierra, ambas vivieron largos períodos lejos de ella y ambas obtuvieron el Nobel.
¿Cómo se define el estilo de Deledda?
Difícil de catalogar: formalmente pertenece al naturalismo, pero sus argumentos provienen de la narración oral sarda y su lectura de los textos bíblicos y de los novelistas europeos le da un fondo moral que excede ese marco.
¿Y el de Mistral?
Modernista en sus comienzos, derivó hacia un lenguaje coloquial y musical, con un simbolismo de raíz folclórica y temas de sufrimiento, maternidad, religiosidad e inquietud social.