Modo Leonardo en el MUCYTEC: las máquinas frente a Leonardo
Cuando se conmemoraron los cinco siglos de la muerte de Leonardo da Vinci, Chile tuvo dos actividades de escala muy distinta. Una fue una muestra inmersiva de gran formato que registró más de ochenta mil visitas. La otra, inaugurada apenas una semana después de que la primera terminara, fue «Modo Leonardo» en el MUCYTEC, el museo de ciencia y tecnología de Santiago.
La segunda era más pequeña y bastante más interesante.
Dos partes
«Modo Leonardo: ciencia, arte y tecnología» se componía de dos secciones.
La primera reunía los trabajos gráficos realizados por estudiantes de carreras de diseño gráfico, producción gráfica y diseño de moda de una escuela de diseño y comunicación de Santiago: una lectura contemporánea del material leonardesco por parte de gente que estudia justamente lo que él hacía —representar ideas visualmente.
La segunda es la que da valor a toda la exposición: un recorrido que ponía en diálogo la colección permanente del museo con los estudios de Leonardo, mediante fichas informativas que guiaban al espectador de una máquina del museo al cuaderno donde ese principio había sido dibujado siglos antes.
Por qué ese cruce funciona
Un museo de ciencia y tecnología tiene, por definición, máquinas: mecanismos de transmisión, sistemas de poleas, engranajes, instrumentos de medición, aparatos de demostración física.
Los cuadernos de Leonardo tienen, en enorme proporción, exactamente eso mismo dibujado. No como fantasía sino como estudio: cómo se transmite una fuerza, cómo se convierte un movimiento rotatorio en alternativo, cómo se reparte una carga.
Poner las dos cosas en el mismo espacio produce un efecto que ninguna de las dos consigue sola. El visitante que mira una máquina real y a su lado el estudio de quinientos años antes entiende algo que una vitrina no puede explicar: que la mayoría de esos principios no se inventaron con la máquina, sino mucho antes, sobre papel, por gente que estaba intentando entender cómo funciona el mundo.
Lo que la exposición abarcaba
El recorrido tocaba un rango de campos que sorprende a quien conoce a Leonardo solo como pintor:
| Ámbito | Contenido |
|---|---|
| Mecánica | Piezas, transmisiones, acción de las fuerzas |
| Ciencias naturales | Anatomía, botánica, geología, paleontología |
| Construcción | Ingeniería, arquitectura, urbanismo |
| Arte | La producción por la que es universalmente conocido |
Esa distribución es la corrección más útil que una exposición así puede aportar. La obra pictórica conservada de Leonardo es muy escasa —unas pocas pinturas terminadas—, mientras que su producción escrita y dibujada suma miles de folios, en su mayoría de contenido técnico y científico.
Dicho de otro modo: el Leonardo que conoce el público general es una fracción mínima del Leonardo que existió, y un museo de ciencia está mejor equipado para mostrar el resto que un museo de arte.
El dato de las ochenta mil visitas
Vale detenerse en la cifra de la muestra inmersiva porque dice algo sobre el público.
Ochenta mil visitas en unas semanas, en Santiago, para una exposición sobre un artista italiano del siglo XV, es una cifra alta. Indica una demanda real de contenido histórico y científico presentado de manera accesible —y explica por qué las instituciones culturales apuestan por estos formatos.
También plantea la pregunta incómoda de siempre: cuánta de esa audiencia pasa después a una exposición sin proyecciones envolventes, como «Modo Leonardo», y cuánta se queda en el espectáculo. La respuesta habitual es que la conversión es baja, pero no nula —y que sin el espectáculo la segunda exposición habría tenido menos público todavía.
El aporte de los estudiantes
La sección de trabajos estudiantiles suele leerse como relleno institucional. En este caso tenía sentido argumental: Leonardo trabajaba en el punto exacto donde hoy se sitúa el diseño —la traducción de un conocimiento técnico a una representación visual comprensible.
Pedirle a estudiantes de diseño gráfico y de moda que respondan a ese material no es un ejercicio decorativo. Es ponerlos a hacer, con herramientas de hoy, lo mismo que él hacía con pluma y papel.
Preguntas frecuentes
¿Qué es el MUCYTEC?
El museo de ciencia y tecnología de Santiago, con una colección permanente de máquinas e instrumentos que documentan la historia técnica.
¿Qué fue «Modo Leonardo»?
Una exposición en dos partes: trabajos gráficos de estudiantes de diseño y un recorrido que puso en diálogo la colección permanente del museo con los estudios de Leonardo.
¿Por qué se hizo en ese momento?
En el marco del año conmemorativo de Leonardo, que reunió exposiciones y actividades en muchos países al cumplirse cinco siglos de su muerte.
¿Qué campos abarcaba la muestra?
Piezas mecánicas, acción de las fuerzas, anatomía, botánica, geología y paleontología, y también arte, ingeniería, arquitectura y urbanismo.
¿Quiénes hicieron la parte gráfica?
Estudiantes de carreras de diseño gráfico, producción gráfica y diseño de moda de una escuela de diseño y comunicación de Santiago.
¿Qué otra actividad hubo ese año?
Una muestra inmersiva sobre Leonardo que registró más de ochenta mil visitas, dato que da la medida del interés del público chileno por el tema.
¿Por qué Leonardo se presta a un museo de ciencia?
Porque su obra escrita es mayoritariamente técnica y científica: cuadernos de observación e ingeniería, no pintura. El museo de arte muestra una fracción mínima de lo que hizo.