Laura Bassi: el rompehielos que llegó más al sur que ningún barco
Bahía de las Ballenas, 78° 44,280′ S. Esas son las coordenadas del punto alcanzado por el rompehielos italiano «Laura Bassi» en el Mar de Ross: el punto más meridional jamás navegado por un buque.
Es una marca que sitúa la expedición en la genealogía de las grandes travesías antárticas —las de Shackleton y Amundsen, un siglo antes— aunque por razones que ellos no habrían querido.
El barco y su nombre
El «Laura Bassi» es el rompehielos oceanográfico italiano, y participa en las campañas del programa nacional de investigación antártica de ese país. En esta ocasión formaba parte de la trigésima octava expedición.
Su nombre recuerda a Laura Bassi, física boloñesa del siglo XVIII y una de las primeras mujeres en obtener una cátedra universitaria en Europa. Es una elección coherente: la investigación polar es una de las áreas donde la ciencia italiana tiene presencia sostenida, y el barco lleva el nombre de quien abrió el acceso de las mujeres a la carrera académica en su país.
Qué fueron a hacer
La expedición realizó muestreos en una zona antártica hasta entonces inexplorada, en el marco de un proyecto de investigación coordinado por el instituto de ciencias polares del consejo nacional de investigación italiano.
Ese es el punto que conviene subrayar frente al titular del récord: el récord no era el objetivo. Llegar más al sur que nadie fue la consecuencia de poder llegar, no la finalidad de la campaña. La finalidad era tomar muestras en un lugar del que no existían datos.
El hallazgo incómodo
Al llegar a destino, los investigadores encontraron un mar extraordinariamente libre de hielo.
Esa frase contiene toda la ambigüedad del episodio, y el propio comandante del buque la formuló con precisión: la satisfacción por el récord convivía con la constatación de que las cosas están cambiando de verdad en la Antártida. Un mismo comandante había llegado años antes cerca de esa misma zona sin poder alcanzarla.
| Consecuencia | |
|---|---|
| Para la investigación | Acceso a un área nunca muestreada: buena noticia |
| Para el clima | Ausencia de hielo donde debería haberlo: mala señal |
Es una de esas situaciones en que el propio hecho de que una medición sea posible constituye el resultado más significativo de la medición.
Las dos bases italianas
Italia sostiene una actividad científica intensa en la Antártida a través de dos instalaciones muy distintas entre sí:
«Concordia». Estación franco-italiana, permanente —abierta todo el año—, situada en la meseta antártica a 3.233 metros de altitud y a 1.200 kilómetros de la costa. Los materiales pesados llegan por tierra con vehículos de oruga; el personal y la carga ligera, por aire.
Es uno de los lugares habitados más extremos del planeta: altitud, aislamiento absoluto durante el invierno y temperaturas que la convierten en un análogo terrestre de las condiciones de una misión espacial de larga duración —motivo por el cual se usa también para estudios de fisiología y de comportamiento en confinamiento.
«Mario Zucchelli». Base de verano en el Mar de Ross, en la zona de Bahía Terra Nova, operativa desde 1988. Abre de mediados de octubre a mediados de febrero y acoge a una media de unas ochenta personas. Es el observatorio principal para la investigación biológica y marina del programa.
Por qué le importa a Chile
Chile es uno de los países puerta de entrada a la Antártida, con actividad científica propia en el continente, bases permanentes y una infraestructura logística —Punta Arenas en particular— que sirve de base de partida a expediciones de muchas nacionalidades.
Eso convierte a los dos países en socios naturales en el continente: Italia aporta capacidad de investigación oceanográfica y estaciones en un sector distinto, Chile aporta proximidad, logística y presencia histórica.
Y comparten, sobre todo, el mismo objeto de estudio. Lo que ocurra con el hielo del Mar de Ross no es un asunto italiano ni chileno: es la variable que determina el nivel del mar en las dos costas.
Preguntas frecuentes
¿Qué récord alcanzó el «Laura Bassi»?
Llegó a los 78° 44,280′ S, en la Bahía de las Ballenas, en el Mar de Ross: el punto más meridional jamás alcanzado por un buque.
¿Qué es el «Laura Bassi»?
El rompehielos oceanográfico italiano, que participa en las campañas del programa nacional de investigación antártica de ese país.
¿A quién debe su nombre?
A Laura Bassi, física boloñesa del siglo XVIII y una de las primeras mujeres en obtener una cátedra universitaria en Europa.
¿Qué fueron a hacer allí?
Muestreos en el marco de un proyecto de investigación coordinado por el instituto de ciencias polares del consejo nacional de investigación italiano.
¿Por qué el hallazgo es preocupante?
Porque encontraron un mar extraordinariamente libre de hielo. Es una buena noticia para poder investigar y una mala señal climática.
¿Qué bases tiene Italia en la Antártida?
Dos: «Concordia», franco-italiana, permanente, en la meseta a 3.233 metros de altitud; y «Mario Zucchelli», base de verano en el Mar de Ross, operativa desde 1988.
¿Qué relación tiene esto con Chile?
Chile es uno de los países puerta de entrada a la Antártida y tiene actividad científica propia en el continente, lo que lo convierte en socio logístico y científico natural.