El pueblo costero de Tropea (Calabria) ha ganado la octava edición del concurso que elije el mejor “borgo” de Italia. Famoso por su mar y sus miradores, Tropea es una joya arquitectónica que conserva intacta en sus callejones su historia y sus antiguas tradiciones.

 

Italia, como muchas veces les contamos, está constelada de pequeños pueblos y aldeas medievales que conservan intactas sus características arquitectónicas originales. Son los que llamamos “borghi”.

 

Hay tantos y tan magníficos que cada año, a través de los canales televisivos públicos de la RAI, se hace un concurso para elegir el “borgo” del año. El “borgo dei borghi”, que literalmente sería algo así como la “aldea de las aldeas”.

 

Un emocionante desafío entre los pueblos más bellos de Italia que ha llegado a la octava edición haciendo posible descubrir lugares hermosos de la península.

 

El lunes se comunicó el ganador 2021. Se trata del “borgo” de Tropea, en Calabria.

 

 

La “Perla del Tirreno” ha vencido a la feroz competencia de otros candidatos repartidos por toda La Bota.

 

Una victoria peleada con las otras 13 localidades en la carrera. De hecho Tropea venció a Baunei (Cerdeña) y a Geraci Siculo (Sicilia) por un puñado de votos.

 

Tropea, conocida por las playas de arena blanca, las aguas cristalinas y las cuevas que forman parte de la famosa Costa de los Dioses, es un “borgo” que combina sus innumerables maravillas naturales con el cuidado y puesta en valor de su inmenso patrimonio cultural, tanto que ha sido apodada “La pequeña Atenas de Calabria”.

 

El pueblo se encuentra en una posición escénica sobre un alto promontorio, al medio entre los golfos de Gioia y Santa Eufemia, elevándose como una terraza panorámica con vistas al mar, ya conocida y apreciada en la época romana.

 

De hecho el pequeño y encantador casco antiguo ofrece impresionantes vistas, pero también valiosos testimonios arquitectónicos, incluidos los espléndidos palacios nobles de los siglos XVIII y XIX, encaramados en el escarpado acantilado, con la encantadora playa debajo.

 

Un galardón más que merecido para Tropea que, tan pronto como sea posible, volverá a ser destinos populares para los amantes del arte, la cultura y la gastronomía.