El italiano Giorgio Parisi ganó el Premio Nobel de Física por sus descubrimientos sobre las fluctuaciones en sistemas físicos complejos. Con él han sido galardonados Syukuro Manabe y Klaus Hasselmann por sus modelos climáticos.

 

El Premio Nobel de Física 2021 fue otorgado conjuntamente al italiano Giorgio Parisi (50% del premio), al japonés/estadounidense Syukuro Manabe (25%) y al alemán Klaus Hasselmann (25%) “por sus innovadoras contribuciones a nuestra comprensión de los sistemas físicos complejos “.

 

El físico italiano fue premiado por el estudio de la interacción del desorden y las fluctuaciones en sistemas físicos que van desde la escala atómica a la planetaria, mientras que los otros dos por su contribución a la modelización física del clima terrestre, a través de la cuantificación de la variabilidad y de la predicción del calentamiento global sobre sólidas bases científicas.

 

“Estoy feliz, no lo esperaba, pero sabía que podría haber posibilidades”, dijo Parisi durante el enlace con la Academia de Ciencias de Estocolmo.

 

Parisi tiene 73 años, nació en Roma y es considerado uno de los físicos más competentes y renombrados a nivel internacional, especialmente en el campo de la física estadística. Fue presidente de la Accademia dei Lincei y es uno de los investigadores científicos más citados del mundo. El Premio Nobel lo consagra como uno de los científicos italianos más conocidos y apreciados de la historia.

 

 

Entrevistado a principios de año, Parisi explicó: «La física es ante todo esto: identificar nuevos fenómenos. Pero para captar lo “nuevo” sobre la marcha, hay que ser consciente de todo lo que se sabe y de lo que se espera ».

 

En el campo de la física de la materia condensada, Parisi ha encontrado soluciones teóricas para describir el comportamiento de los llamados “vidrios de spin”, aleaciones de metales particulares en las que una pequeña cantidad de un metal contaminante cambia radicalmente las propiedades físicas iniciales.

 

En lo específico, Parisi descubrió configuraciones ocultas en estos materiales desordenados y encontró una manera de describirlos matemáticamente. Las soluciones encontradas para explicar los “vidrios de spin” y sus propiedades exóticas se han utilizado con éxito para explicar otros sistemas complejos en campos muy diferentes como la biología, la neurociencia y el aprendizaje automático.

 

“La asignación del Premio Nobel de Física a Giorgio Parisi es un gran reconocimiento para la ciencia italiana y en particular para la Física, un sector en el que Italia tiene una larga y prestigiosa tradición” explica el Experto Científico de la Embajada de Italia en Chile, Massimo Turatto; que añade: “con el reconocimiento al trabajo de estos tres científicos, la Comisión del Premio Nobel quiso resaltar la importancia que tiene el estudio de sistemas complejos en la ciencia moderna, haciendo también referencia explícita a las cuestiones ambientales. De hecho, fue el estudio de la variabilidad climática el que demostró que el calentamiento global es real y atribuible a las actividades humanas. Esto tiene especial importancia en las semanas previas a la COP26 en Glasgow.”

 

Entrevistado al respecto por medios italianos, Giorgio Parisi hizo un llamado a la acción: “Está claro que para las generaciones futuras, debemos actuar ahora y muy rápidamente contra el cambio climático”.