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El Etna como Marte: por qué se ensayan rovers en un volcán

Impresión a una tinta de una hilera de antenas parabólicas en una meseta seca, todas inclinadas al mismo ángulo.

El Etna, el volcán siciliano, ha servido de escenario para un ensayo poco habitual: la simulación de la conducción de un rover marciano. La expedición pertenecía al proyecto EuroMoonMars y estaba formada por once estudiantes e investigadores de distintos países, con participación de miembros del instituto de astrofísica de Catania. Usaron una réplica de menor tamaño del rover europeo Rosalind Franklin, y presentaron sus resultados en el congreso europeo de ciencia planetaria de ese año.

Qué es un análogo planetario

Es un lugar de la Tierra que reproduce condiciones de otro cuerpo del sistema solar lo bastante bien como para servir de campo de pruebas. No se trata de que se parezca en las fotos: se trata de que el terreno se comporte igual.

El Etna califica por su geología: basalto fragmentado, ceniza, pendientes inestables, escasa vegetación en las zonas altas y una superficie que responde a las ruedas de forma comparable a la marciana. Un rover que se entierra en ceniza volcánica siciliana se enterraría también en el regolito de Marte.

Qué se ensaya realmente

Este es el punto que suele malinterpretarse. Lo que una campaña de análogos pone a prueba no es tanto el vehículo —eso se hace en laboratorio— sino la operación:

  • conducir con retardo de comunicación, cuando cada instrucción tarda minutos en llegar y la respuesta otros tantos en volver;
  • elegir objetivos con información limitada, decidiendo a qué roca acercarse con las pocas imágenes disponibles;
  • coordinar al equipo en tierra, que es un problema humano y de procedimiento antes que técnico.

Por eso estas expediciones se hacen con estudiantes e investigadores jóvenes: además de producir datos, forman a la gente que después operará misiones reales.

Qué pasó con la misión

El ensayo se hizo pensando en el lanzamiento del rover europeo, previsto para 2022. No ocurrió.

Ese mismo año la cooperación con la agencia espacial rusa se interrumpió, y con ella el vehículo de lanzamiento y varios componentes de la misión. El programa quedó suspendido y después reprogramado para el final de la década, con otro socio para el lanzamiento y parte del diseño rehecho.

Es un recordatorio de algo que la exploración espacial demuestra con regularidad: los calendarios de misión dependen tanto de la geopolítica como de la ingeniería. El trabajo de los análogos, en cambio, no se pierde: el entrenamiento y los procedimientos siguen siendo válidos cuando la ventana de lanzamiento se corre seis años.

El otro análogo: Atacama

Para un lector chileno hay una conexión directa. El desierto de Atacama es uno de los análogos marcianos más utilizados del mundo, por su aridez extrema, su alta radiación y la escasez de vida detectable en algunos de sus suelos —condiciones que lo hacen especialmente útil para ensayar instrumentos de detección de vida.

La diferencia entre ambos análogos es instructiva: el Etna sirve para probar cómo se mueve un rover; Atacama, para probar cómo busca. Ninguna misión se prepara en un solo lugar, y Chile e Italia aportan a la misma cadena de ensayos desde extremos opuestos del problema.

Preguntas frecuentes

¿Por qué se ensayan rovers en el Etna?

Porque sus terrenos volcánicos —basalto fragmentado, ceniza, pendientes inestables— se parecen a superficies marcianas. Es lo que se llama un análogo planetario: un lugar terrestre que reproduce condiciones de otro cuerpo.

¿Quién realizó el ensayo?

Una expedición del proyecto EuroMoonMars formada por once estudiantes e investigadores de distintos países, con participación de miembros del instituto de astrofísica de Catania.

¿Qué vehículo usaron?

Una réplica de menor tamaño del rover europeo Rosalind Franklin, con muchas de sus características de conducción y de instrumentación.

¿Dónde se presentaron los resultados?

En el congreso de ciencia planetaria europeo del mismo año, el foro habitual para este tipo de campañas de análogos.

¿Se lanzó la misión?

No en la fecha prevista. El lanzamiento del rover europeo, planificado para 2022, quedó suspendido ese año al interrumpirse la cooperación con la agencia rusa, y la misión se reprogramó para el final de la década con otro socio de lanzamiento.

¿Qué se ensaya exactamente en un análogo?

La operación más que el vehículo: cómo se conduce con retardo de comunicación, cómo se eligen objetivos con información limitada y cómo trabaja el equipo en tierra.

¿Hay análogos planetarios en Chile?

Sí, y de los más usados del mundo: el desierto de Atacama es un análogo marciano de referencia por su aridez extrema, su radiación y la escasez de vida detectable en algunos suelos.