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[ Innovación ]

ITF-Labomed: la farmacéutica italiana que produce en Chile

Impresión a una tinta de una hilera de antenas parabólicas en una meseta seca, todas inclinadas al mismo ángulo.

Italfarmaco nació en Milán en 1938, un año antes del comienzo de la Segunda Guerra Mundial, y se consolidó en el sector farmacéutico en 1942 con la introducción de sus dos primeros productos de mercado. Es hoy un grupo presente en más de 36 países, con más de 3.000 empleados, un volumen de ventas anual superior a los 700 millones de euros y una inversión en investigación y desarrollo superior al 10 % de sus ganancias.

Para su entrada en Sudamérica eligió Chile.

2009: la compra de Labomed

ITF-Labomed nació en mayo de 2009, tras la adquisición y fusión con Labomed, una empresa farmacéutica chilena ya existente. Es una forma de entrada distinta a la habitual: en lugar de abrir una oficina de representación para importar y distribuir, el grupo compró una compañía con planta, registros sanitarios y red comercial funcionando.

Desde esa base desarrolló su expansión regional, con la apertura de una filial en Perú en abril de 2016.

La planta de Lampa

En 2012, además de la actividad comercial y de distribución, el grupo invirtió en la remodelación total de la planta farmacéutica de Santiago, ubicada en la comuna de Lampa. Esa inversión es el dato que distingue el caso.

AspectoSituación
Origen del capitalItaliano, íntegramente
Llegada a Chile2009, por adquisición de Labomed
Planta productivaLampa, remodelada desde 2012
Empleo localMás de 300 personas
Expansión regionalFilial en Perú desde 2016

Mantener producción local en el sector farmacéutico no es trivial. Implica cumplir estándares de buenas prácticas de manufactura, sostener capacidad instalada y asumir costos fijos que la simple importación evita. Buena parte de la industria opera en Chile con el modelo contrario —importar y distribuir—, de modo que una planta remodelada por capital extranjero es una decisión de largo plazo más que una operación comercial.

Qué exige producir medicamentos en Chile

La barrera de entrada del sector no está en la fábrica sino en la autorización. Toda planta que elabore medicamentos en el país necesita certificación de buenas prácticas de manufactura y opera bajo la fiscalización del Instituto de Salud Pública, que además otorga el registro sanitario de cada producto uno por uno. La certificación no se obtiene una vez: se mantiene con inspecciones periódicas, documentación de cada lote y trazabilidad completa de los insumos.

A eso se suma, en el caso de los genéricos, la exigencia de demostrar bioequivalencia con el producto de referencia, un estudio que se paga por molécula y por forma farmacéutica. El resultado es un costo fijo alto y sostenido, que sólo tiene sentido con volumen y con horizonte largo: exactamente el cálculo que separa a una planta propia de una oficina importadora.

Por qué el caso interesa

La presencia italiana en la economía chilena se asocia habitualmente al comercio, la construcción y la alimentación, sectores donde llegó con la inmigración. La industria farmacéutica es otra cosa: no viene de la colectividad histórica sino de la inversión extranjera directa contemporánea, con decisiones tomadas en Milán y no en Santiago.

Son dos capas distintas de la misma relación económica. La primera se explica por migración; la segunda, por estrategia corporativa, y su lógica es la que sigue cualquier multinacional: elegir un mercado como plataforma regional según su estabilidad regulatoria, su capacidad técnica y su acceso a los mercados vecinos.

Que Chile haya sido elegido para ese papel —con planta propia y no sólo con oficina— es el dato relevante del caso, y explica por qué se cita como ejemplo cuando se discute qué hace atractivo a un país para la manufactura de valor agregado.

Preguntas frecuentes

¿Qué es Italfarmaco?

Un grupo farmacéutico italiano fundado en Milán en 1938. Está presente en más de 36 países, emplea a más de 3.000 personas y destina más del 10 % de sus ganancias a investigación y desarrollo.

¿Cuándo se consolidó la empresa?

En 1942, con la introducción en el mercado de dos productos que le dieron su primera posición en el sector farmacéutico italiano.

¿Qué es ITF-Labomed?

Su filial sudamericana, nacida en mayo de 2009 tras la adquisición y fusión con Labomed, una empresa farmacéutica chilena ya existente.

¿Dónde está su planta?

En la comuna de Lampa, en la Región Metropolitana. Fue remodelada por completo a partir de 2012 con inversión del grupo.

¿Cuánta gente emplea en Chile?

Más de 300 personas entre administración, operaciones y red comercial.

¿Por qué eligió Chile como base regional?

Como plataforma de entrada a Sudamérica. Desde la operación chilena abrió en 2016 una filial en Perú y desarrolló su estrategia para el resto de la región.

¿Es habitual que una farmacéutica extranjera fabrique en Chile?

Menos de lo que se supone: buena parte de la industria opera con importación y distribución. Mantener planta local implica cumplir estándares de producción y sostener capacidad instalada.