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[ Deporte ]

Audax Italiano: el club de la colectividad y su fábrica de jugadores

Impresión a una tinta de una grada llena de espectadores en silueta, vista desde el campo, con torres de luz al fondo.

De todas las instituciones que la colectividad italiana levantó en Chile, Audax Italiano es la que más gente conoce —y la única cuyo nombre aparece semanalmente en la prensa deportiva de un país entero.

Fundado por inmigrantes italianos a comienzos del siglo XX, es uno de los clubes históricos del fútbol profesional chileno. Y su identidad contemporánea se apoya menos en los títulos que en otra cosa: formar jugadores.

El club formador

Audax Italiano es reconocido como una de las canteras más productivas del fútbol chileno: forma futbolistas en categorías juveniles, los hace debutar en el primer equipo y los transfiere.

Vale explicar qué significa eso en términos de modelo:

Club compradorClub formador
Origen del plantelFichajes de jugadores hechosCantera propia
Fuente de ingresosTaquilla, televisión, patrocinioTaquilla, televisión y venta de jugadores
RiesgoAlto costo fijoDepender de que la cantera produzca
HorizonteResultado inmediatoProceso de años
ÉxitoTítulosTítulos y jugadores que llegan lejos

Un club formador vive de un ciclo que empieza ocho o diez años antes: capta niños, los desarrolla, los hace debutar jóvenes, los expone en competencia real y los vende cuando alcanzan valor.

Es un modelo difícil de sostener —requiere paciencia, infraestructura y buenos formadores— y es el único disponible para un club sin gran respaldo económico.

Por qué eso importa para el fútbol chileno

Un país cuyo fútbol depende de la formación necesita clubes dispuestos a hacerla. Y esa disposición no es universal: es más rápido y menos arriesgado comprar un jugador de treinta años que apostar por uno de diecisiete.

Los clubes que sostienen ese trabajo terminan alimentando dos cosas al mismo tiempo: la liga local, con jugadores nuevos cada temporada, y la selección nacional, cuyos convocados salen de esas mismas canteras antes de emigrar a Europa.

«Tanos»

La hinchada y el propio club se identifican con el apodo «tanos», apócope coloquial de «italianos» de uso extendido en el Cono Sur.

Que un club adopte oficialmente el apodo con el que la sociedad designó a sus fundadores dice algo sobre la trayectoria de la colectividad: lo que empezó como etiqueta externa terminó como identidad reivindicada.

La institución más visible

Dentro del conjunto de instituciones de la colectividad, el club de fútbol tiene una función distinta de todas las demás.

La escuela, el hogar de adultos mayores, el estadio social y la compañía de bomberos operan hacia dentro: dan servicio a la comunidad y a su entorno inmediato.

El club de fútbol opera hacia fuera. Un domingo cualquiera, decenas de miles de chilenos sin ninguna relación con Italia ven, escuchan o leen el nombre de una institución fundada por inmigrantes italianos hace más de un siglo.

Es, sin proponérselo, el mayor instrumento de visibilidad que la colectividad ha tenido nunca.

Los partidos de leyendas

Una tradición asentada del club y de la comunidad son los encuentros de exjugadores —los planteles históricos que vuelven a la cancha— organizados con frecuencia con fines solidarios.

El formato funciona por las mismas razones que el almuerzo benéfico: reúne a gente que quiere estar ahí de todos modos, y convierte el aporte en un plan y no en un sacrificio.

Y tiene un componente propio: para una hinchada, ver otra vez juntos a los jugadores de la generación con la que creció es un motivo suficiente por sí mismo. La causa se suma; no tiene que sostener sola la convocatoria.

Preguntas frecuentes

¿Quién fundó Audax Italiano?

La colectividad italiana en Chile, a comienzos del siglo XX. Es uno de los clubes históricos del fútbol profesional chileno.

¿Por qué se lo asocia con la formación de jugadores?

Porque su cantera es una de las más productivas del país: forma futbolistas que llegan al primer equipo, a la selección y al fútbol extranjero.

¿Qué es un club formador?

Uno cuyo modelo económico se apoya en desarrollar jugadores jóvenes y transferirlos, en lugar de comprar futbolistas ya hechos.

¿Cómo se llama a sus hinchas?

«Tanos», del apócope italiano usado coloquialmente en el Cono Sur, adoptado por el propio club y su afición.

¿Qué papel cumple el club en la colectividad?

El de institución más visible hacia afuera: es el vínculo entre la comunidad italiana y el público chileno general.

¿Organiza actividades solidarias?

Sí, incluidos partidos de leyendas y encuentros a beneficio, que son una tradición asentada del club y de la colectividad.

¿Dónde juega?

Ha utilizado distintos recintos del área metropolitana de Santiago a lo largo de su historia reciente.